El Fogón de la Editora

A MÍ NO ME SUENAN ESAS INCOHERENCIAS

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us

Si el régimen que ha acabado con Venezuela ha sido capaz de entregar el territorio nacional a las potencias más siniestras del mundo, a cambio de su complicidades para mantenerlo en el poder. Si el régimen en Venezuela ha sido y es capaz de perseguir, encarcelar, torturar y matar a cientos de jóvenes, de mujeres y hasta de niños que lo adversan. Si han arruinado a un país y a toda una sociedad, obligándolo a huir donde sea y como sea. Entonces a ese mismo régimen inmoral y sin escrúpulos, ¿ahora habrá que creerle cuando dice defender el matrimonio igualitario y la libertad por las preferencias sexuales de los venezolanos?

¡Hágame usted el favor!

A mí me enseñaron desde chiquita que una familia está compuesta por un papá, una mamá y unos hijos. Que los gustos y las preferencias sexuales son intimidades que cada quien practica como le da su real gana. Que nadie tiene que meterse en eso; a eso se le llama “respeto”. Que los hombres se casan con las mujeres, y las mujeres se casan con los hombres. Que los gobiernos deben siempre estar al servicio de la gente y proteger a las familias. Que los países también se enferman con dictaduras, regímenes totalitarios y sinvergüenzas que se quedan pegados al poder.

Entonces ahora, para estar a la moda y ver a quienes pescan, una dictadura opresora se pretende arropar con la bandera del arcoíris para defender la libertad sobre las preferencias y gustos sexuales en un país con presos políticos. Con perseguidos de conciencia. Con emisoras de radio y canales televisión cerrados por no ser afectos al régimen. Con confiscaciones y el robo público de la propiedad privada. ¡No me fuñas!

Que los hermanitos Rodríguez, el fiscal general de la República, un bojote de ministros y ministras, gobernadores y alcaldes, parlamentarios y altos funcionarios en Venezuela sean del otro lado no es suficiente para hacer del país aún más relajo de lo que ya es.

El matrimonio igualitario, con todas las consecuencias de naturaleza social que ello acarrea, lo cogieron como moda, como bandera política de oportunidad. Y todo eso en Venezuela resulta tan absurdo, como lo son las estrechas relaciones de Maduro con la República Islámica de Irán. En donde, por cierto, la homosexualidad y el lesbianismo son considerados delitos capitales, perseguidos y penados con lapidación popular, como en la Edad Media.

Yo no me creo que pueda existir ni un tercer, ni un cuarto, ni tampoco un quinto sexo. Pero, cualquiera que se encuentre en alguno de esos corrales en Venezuela, que saque bien sus cuentas, porque el régimen no acostumbra a pagar, ellos solo roban.

¿Si las más elementales libertades humanas son pisoteadas y para nada están garantizadas en nuestro país, acaso alguien se puede tomar medianamente en serio que el régimen de Caracas tenga ahora consideraciones especiales y le dé por celebrar el mes del orgullo gay?

¡A mí no me suena!

Donación

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba