CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

Acuerdos de sangre

No lo digo yo, que soy un luchador de la Resistencia al régimen que oprime a Venezuela. Yo sé que lo que digo es lo mismo que millones y millones de venezolanos que vivimos fuera o que padecemos al régimen dentro del país. Las grandes mayorías pensamos más o menos lo mismo.

La administración del presidente Joe Biden le está dando oxígeno y vida al NARCO-RÉGIMEN en Venezuela. La actual administración federal norteamericana es quien está posibilitando al régimen de Nicolás Maduro para que explote, comercialice y se robe el producto de miles de millones de barriles de petróleo venezolano, billones de metros cúbicos de gas y toneladas más toneladas de todos los productos mineros y preciosos que hoy por hoy se están extrayendo en Venezuela a espaldas de todo el país.

Y como en el mismo caso de los diamantes de sangre en Angola y otras pobres repúblicas del África Subsahariana, esos recursos son usados por la tiranía venezolana para enriquecer a sus mafias y financiar al crimen y al terrorismo internacional.

Esas increíblemente grandes cantidades de recursos son sistemáticamente robadas por el régimen de Caracas a una nación reventada por el éxodo forzado de una enorme cantidad de su población. Le son robados a una nación sin servicios públicos mínimos de subsistencia que le permitan algo de vida moderna a todos aquellos que se quedaron en el país. Esos recursos son saqueados diariamente a toda una población educativa infantil que padece una de las tasas de deserción, abandono y raquitismo más altas de todo el mundo. A un país con sistemas de salud saqueados por el régimen y desplumados por los cubanos. A un país y a buena parte de una nación arrodillada por la ruina de un régimen malhechor y tránsfuga.

Esa es la verdad. Quienes la quieran oír, bien bueno. Quienes no, que carguen con el peso que significa ser cómplices por el crimen continuado hacia toda una nación en manos de delincuentes y fuerzas de ocupación provenientes de los recovecos más espantosos del mundo.

Por cierto, entiendo que todo lo que acabo de decir/escribir, luego de los Juicios de Nuremberg, la humanidad lo llama Genocidio.

Por fortuna les puedo asegurar que yo no estoy loco, ni veo fantasmas en las esquinas de mi casa. El senador Marco Rubio, palabras más, acaba de expresar las mismas ideas con respecto a la complicidad de la actual administración federal norteamericana con el paisano del señor Juan González, Nicolás Maduro.

Venezuela, quizás ahora estés atada de pies y manos, pero no te dejes engañar otra vez.

Por eso: ¡Dios, Venezuela Libre y Cese de la Ocupación!

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Un comentario

  1. Estoy muy de acuerdo con lo expresado por Pablo Medina, que es lo expresado por la mayoría de venezolanos: el régimen que oprime al pueblo, no puede ser apadrinado con más oxígeno por la administración Biden. No es negociable restituir garantías políticas que fueron arrebatadas en actos oscuros, por millones de millones de dólares que le pertenecen al pueblo venezolano, y NO, a una clase corrupta. Donde esta el derecho internacional? Que Dios nos bendiga. Fuerte abrazo amigo Pablo.

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