Algunos rescatados del terremoto en La Guaira ahora están en refugios improvisados como centros humanitarios

Glenda Romero / Venezuela RED Informativa.us
Los terremotos del pasado 24 de junio hicieron que la improvisación creara centros para el resguardo de los afectados, en La Guaira, por ejemplo el parque del oeste y del este, donde se practica el resguardo para vecinos del este de Caracas, especialmente de Los Palos Grandes, Altamira y Sebucán. En la Plaza Bolívar de Chacao hay un Centro de acopio y carpas e insumos para residentes de zonas aledañas. El coliseo de Petare es un punto de refugio adicional para personas afectadas, así como la Unidad Educativa Nacional Francisco Pimentel Avenida Sur 4, en la parroquia Santa Teresa del centro de Caracas. Asimismo esta la Unidad Educativa Nacional Gran Colombia en la Avenida Roosevelt con Avenida Ayacucho, parroquia Santa Rosalía.Otro refugio funciona en la Unidad Educativa Nacional Luis Hurtado Higuera: Urbanización Luis Hurtado Higuera, parroquia El Junquito. El Complejo Cultural y Deportivo Guayana Esequiba Parroquia San Bernardino, toda vez que allí varios edificios colapsaron. En la Parroquia 23 de Enero improvisaron el Estadio Chato Candela y la Sede del Instituto Nacional de Deportes (IND): Parroquia El Paraíso, a efectos de refugios.

Otros centros de apoyo a los damnificados son la sede de Ipostel: Parroquia San Juan. El liceo Miguel Antonio Caro: Avenida Sucre, Catia. La Almacenadora Caracas, ubicada en los Flores de Catia, junto al centro de acopio ubicado en La Carlota, son los principales centros de recolección de insumos de la ciudad donde se distribuyen los donativos a las víctimas de los terremotos ocurridos el pasado 24 de junio. Tras el devastador terremoto que sacudió al país el pasado 24 de junio, estos en Caracas espacios albergan a parte de las personas que perdieron sus viviendas. A estos lugares llega el despliegue de la solidaridad ciudadana, en forma de alimentos, ropas, medicinas, médicos, recreadores y voluntarios civiles, quienes trabajan a contrarreloj para auxiliar a los afectados. Hoy en los espacios para el esparcimiento y la educación de la población, tomaron el control de la emergencia en refugios improvisados,. “Yo me vine a Caracas desesperada porque fui al Farmatodo de La Guaira y encontré que lo había saqueado, y si no tenía las medicinas de mi niño, iba a ser catastrófico para mí. Tomé la decisión de regresar, buscar lo poco que tenía y comenzamos a caminar y a pedir cola, y entre cola y cola llegamos”, dijo una residente de la torre C del OP22, perteneciente a la Gran Misión Vivienda Venezuela, quien es madre de un joven con síndrome de down.

La comunidad estudiantil de la Universidad Central de Venezuela, está desplegada en diversos lugares del país ofreciendo ayuda a los afectados. A este voluntariado también se suman estudiantes de la Universidad Politécnica Territorial de los Altos Mirandinos Cecilio Acosta y egresados de la Universidad Bicentenaria de Aragua con actividades recreativas y atención psicológica para los menores de edad. Tras ser saqueada durante la emergencia causada por los terremotos, una sede de Farmatodo fue también transformada en un centro de apoyo para voluntarios y personal médico de distintos estados del país, convirtiéndose en un símbolo de solidaridad en medio de la tragedia. Una de las sedes de Farmatodo, fundada a finales de diciembre del año 2023, ubicado en la Av. La Playa de la parroquia Caraballeda del estado La Guaira, fue severamente afectada tras los actos de vandalismo ocurridos en los primeros días de la emergencia, fue acondicionada por la gerencia de la empresa y un amplio grupo de voluntarios para funcionar como un centro de acopio y asistencia destinado exclusivamente al personal que participaba en las labores de rescate.
Hasta ese lugar llegaban rescatistas, médicos, paramédicos y voluntarios provenientes de diferentes regiones del país, entre ellas Zulia, Guárico, Miranda, Apure, Táchira y otros estados, luego de extensas jornadas entre escombros, polvo y calor.

El espacio no estaba destinado para dormir. Su propósito era brindar un breve respiro a quienes pasaban horas trabajando sin descanso. Allí podían tomar pausas de aproximadamente 30 minutos para recuperar energías, hidratarse, alimentarse y cargar sus teléfonos antes de regresar nuevamente a las zonas de búsqueda.Entre quienes utilizaron este centro de apoyo estuvo un grupo de 18 voluntarios provenientes del estado Zulia, que viajó hasta La Guaira para colaborar en las labores humanitarias. Como ellos, decenas de equipos encontraron en este lugar un punto seguro para continuar una misión que exige un enorme esfuerzo físico y emocional. Médicos de distintas entidades del país también hicieron de este lugar una especie de hospital improvisado. Allí atendían lesiones menores, estabilizaban a voluntarios afectados por el agotamiento y prestaban asistencia primaria antes de que regresaran al terreno. El Farmatodo dejó de ser una farmacia para convertirse en un símbolo de cooperación. Ahora, entre estanterías vacías es un edificio golpeado por la emergencia, que abrió un espacio para la solidaridad con los golpeados por la tragedia del movimiento telúrico.




