Opinión

Ángeles y demonios

Santos Luzardo / Venezuela RED Informativa.us

En nuestra cultura occidental, se ha impuesto la creencia del Paraíso o Jardín del Edén como premio al hombre por su buena conducta. Es la utopía sumeria recogida en el libro del Génesis de la Biblia judeocristiana, en contraposición con el infierno que introdujo Dante Alighieri de su interpretación de la Eneida de Virgilio, quien a su vez fue influenciado por los poemas de Homero. Es decir, la distopía como constructo terrorífico para castigar a los de mal proceder.

Así, el mundo se debate entre la esperanza por el triunfo de la utopía y el fracaso por egoísmo que condena a la distopía. La virtud de la primera inspirada en la esencia del ser y la segunda trajinada con el hacer.

Las religiones no tardaron en hacerse del poder para manejar estas variantes y se arrogaron para sí la potestad de calificar y decidir sobre el bien y el mal e imponer castigos desde las indulgencias en tiempos de Lutero hasta el holocausto de seres humanos del Santo Oficio.

La locura no tiene límite, ni antes ni ahora, solo cambian los modos y modas. Como «todos y todas».

Esta versión arbitraria de las jerarquías religiosas del infierno, en verdad es más acertada que la narrada por los autores referidos antes. Podría dar como primicia, en título noticioso: «El infierno está aquí».

Los Ángeles, también de interpretación sumeria, realmente son los seres humanos de actitud noble, bondadosa, altruista, bienhechora y generosa que con su proceder llenan de luz y servicio a la tierra, por lo que encuentran El Paraíso en su propio interior con la magia que los inspira. Entonces, viven la maravilla del lugar sin lugar que ocupa todos los lugares.

Los demonios son los pobres seres que han perdido el sentido esencial de la orientación que la luz ofrece y viven en el abismo de la oscuridad del materialismo que llaman infierno, otro lugar sin lugar que todo lo ocupa, pero de desolación y soledad. Su accionar siempre les produjo euforia para luego sufrir la resaca.

Ambos inconfundibles van describiendo la historia de la humanidad, desde la planicie de la verdad unos y desde la trinchera de la mentira los otros.

¿Cómo alguien por inconsciente que sea podrá escapar de lo que destruye, su propio Paraíso, su propio Templo?

Aviso importante y urgente: necesitamos más Ángeles porque los demonios son demasiados.

¿Cuál eres tú?

De la Orden de los caballeros de Fénix

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