CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

¡Atención componente militar!

Mientras que las historias de los Alí Babá y sus Ladrones del régimen y sus dos bandas de opositores corren por las redes, una parte de las NARCOFUERZAS armadas bolivarianas viven mejor que los emires de Qatar.

Un grupete de malandros y saqueadores vestidos de verde oliva y con más insignias y medallas sin historias por cosas que nunca han hecho, explotan inmisericordemente a todo un país.

Desde la producción y tráfico internacional de cocaína y heroína, pasando por la minería ilegal, los contratos con el estado y el chantaje y extorción sobre todas las áreas de la vida nacional, un grupo de generalotes y altos mandos de la HAMPOFUERZAS ARMADAS bolivarianas son, hoy en día, una completa y muy bien aceitada organización, consagrada a la realización, totalmente impune, de cualquier tipo de delito que se practique en Venezuela.

Justamente son ellos quienes le dan soporte y permanencia del choro colombiano en el poder. Y es importante recordarlo: para todo ese grupo de gánsteres de la patria, el tema de la calidad de sus salarios no representa ningún problema.

Para esta chusma de hampones, los salarios y las bonificaciones les llegan en cajas de zapatos, con billetes de dólares apretados. De hecho, el más reciente “bono por eficiencia” que han recibido con motivo de las navidades desde Miraflores, consistió en 500 mil dólares en billetes arrugados, pero amarrados con ligas de colores, por el tema de las fiestas decembrinas, y con un muñequito asexuado o medio raro.

Muy por el contrario, el gran grueso del contingente armado, profesional, agregado y tropa tiene que vivir en la pesadilla de todos los empleados y pensionados de Venezuela: cobrar en bolívares devaluados sus salarios y pensiones y, como todo el mundo sin perdón alguno, realizar todos sus gastos en dólares.

Al menos muchos de estos últimos militares, mayoritariamente de la guardia nacional, disponen de alcabalas, carreteras y autopistas donde matraquear al resto del pueblo que tanto se les parece. Si no fuera por lo sinvergüenzas que muchísimos de ellos son, hasta uno pensaría que se trata también de algunos venezolanos de a pie.

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