Opinión

Cobardía europea: UE y Reino Unido abandonan a los iraníes y le dejan toda la carga a Estados Unidos

César Augusto Ojeda / Venezuela RED Informativa.us

Hoy el ayatolá de Irán ha acusado nuevamente a Estados Unidos y a Donald Trump de ser los responsables de las ejecuciones que su régimen lleva a cabo contra manifestantes que protestan contra la teocracia.

Es la enésima maniobra de un régimen que, ante la condena internacional por sus crímenes, señala al exterior para ocultar su propia barbarie.

Pero la verdadera pregunta no es si Trump o Estados Unidos tienen culpa alguna —que no la tienen—, sino por qué las grandes democracias europeas siguen actuando como espectadores pasivos mientras hombres y mujeres iraníes son ahorcados por exigir libertad.

La carga de la liberación de las naciones oprimidas recae casi exclusivamente sobre Estados Unidos, mientras la Unión Europea y el Reino Unido se han convertido en una organización dependiente, de apariencia cobarde y sumisa, carente de voluntad propia.

Poseen fuerza militar, capacidad económica y peso diplomático suficientes para actuar con independencia decidida —incluso por encima de la diplomacia estéril— como para proteger a poblaciones vulnerables, pero prefieren no hacerlo.

No puede omitirse al Reino Unido. Tras el Brexit, proyecta una imagen fría y calculadora. La salida de la UE no es excusa válida para el silencio ni para la indiferencia ante el sufrimiento de pueblos oprimidos.

Las grandes democracias no pueden permanecer impasibles cuando la dignidad humana es sistemáticamente aplastada.

¿Hasta cuándo durará esta indiferencia disfrazada de prudencia diplomática?

¿Hasta cuándo los iraníes —y tantas otras naciones— seguirán pagando con su sangre el precio de un supuesto “respeto a la soberanía” que, en la práctica, no es más que hipocresía moral y conveniencia política?

Se habla constantemente de prudencia mientras personas mueren por alzar la voz. En ese silencio calculado se traiciona un principio universal que trasciende fronteras y religiones, todas lo pregonan hipócritamente siendo una máxima universal “amar al prójimo como a uno mismo”.

Cuando Estados Unidos decide actuar, lo hace incluso unilateralmente si es necesario.

Recordemos los Balcanes: mientras Europa dudaba y las Naciones Unidas demoraban, fue Bill Clinton quien advirtió que «si la ONU no intervenía contra Milosevic, Estados Unidos lo haría solo», al llegar el alba lo hizo. El resultado fue el fin del martirio en Kosovo y, solo entonces, fue que Europa se sumó.

Hoy parece repetirse la historia: Europa espera a que sea Trump —o quien esté en la Casa Blanca—, quien tome la iniciativa.

Pero Europa puede y debe actuar unilateralmente. Basta con que informe a Washington y proceda.

Se invoca el derecho internacional para justificar la inacción, pero se ignora el derecho más fundamental: el derecho a la vida y a la libertad.

El mundo no necesita más declaraciones tibias. Necesita que las democracias europeas dejen de esconderse detrás de Estados Unidos y asuman, por fin, su responsabilidad moral ante el sufrimiento de los pueblos oprimidos.

www.venezuelainformativa.us no se hace responsable de las opiniones que aquí se publican. Es total responsabilidad del escritor

Donación

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba