CRUZ ROJA-ROJITA

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us
Si nos creemos el cuento de que la Cruz Roja venezolana de Mario Villarroel es un dechado de virtudes y una institución a prueba de chuecos, neutral, aséptica y manejada por individuos que no tienen nada que ver con el régimen de Caracas es que nos estamos chupando el dedo.
Lo del video con las docenas de cajas rotuladas con los símbolos y la inmunidad diplomática universal que protege a la Cruz Roja y a la Medialuna Roja llenas de billetes de dólares muy bien acomodaditos, en paquetes y embutidos en celofán que salen de Venezuela con destino final a Suiza, seguramente los gafos y los enchufados dirán que se trata de un montaje, de noticias falsas.
El asunto es que esta nueva película de gangsters empieza a aclarar el cómo y el de qué maneras el NARCO-RÉGIMEN de Venezuela lleva a cabo el blanqueo, el lavado, de las increíblemente grandes cantidades de dinero que produce la venta de droga. Y la otra, la también increíblemente grande cantidad de dólares en efectivo que estos delincuentes del régimen reciben por concepto de venta de minerales y de petróleo, embarcado y cancelado en efectivo, y gestionado por la empresa CHEVRON para que los pillos de Miraflores se roben a manos llenas el patrimonio de todos los venezolanos.
Una ruta Caracas-La Paz-Holanda-Suiza parece ser la más fácil y cómoda, sobre todo si los cargamentos de dinero están rotulados en cajones especiales con los símbolos de una organización que, fuera de Venezuela, todavía en muchos países es considerada como una institución decente, competente y humanitaria.
Que no es el caso en nuestro país, como consecuencia de sus fuertes vínculos, desde hace décadas, con el chavismo, con el mismo Chávez y con buena parte de la MALANDROCRACIA que jefea a Venezuela
Pero, no me crean a mí: que cada quien averigüe sobre las “curiosas” relaciones que se han construido entre la Cruz Roja venezolana de Mario Villarroel y el régimen, en estas casi tres décadas de “amistad”. No hablo de los médicos, ni de los voluntarios que exponen y arriesgan sus vidas. Me refiero a los peces gordos, a los altos personajes que conforman y han conformado la plana mayor de la Cruz Roja venezolana. Individuos, muchas veces, con credenciales diplomáticas que les aseguran prestigio e inmunidad, han estado asociados con los hampones del siglo XXI para hacerles el trabajo de lavar el muchísimo dinero sucio que le entra a nuestro país.
¿Qué mejor forma que la protección para sus cargamentos de dinero que el manto de inmunidad, casi sagrada, que aporta una organización mundial respetada por echarse encima la atención de las víctimas en los desastres naturales, las guerras y los prisioneros de las guerras?
Con referencia al destino final de la “carga”, ni molestarme en extenderme. Suiza es el mejor lugar del mundo para lavar dinero sucio. Allá los banqueros se sienten más allá del bien y del mal. No se molestan en tener ni demostrar el más mínimo escrúpulo.
Lo del oro de las prótesis dentales, convertido en lingotes, de las extracciones de las víctimas asesinadas por los nazis en los tantos campos de concentración durante la WWII es solo un perverso ejemplo del “buen servicio” que es capaz Suiza de ofrecer a sus clientes VIP.
Y el chavismo, el régimen en Venezuela y sus enchufados no son menos que los altos jerarcas nazis de los años 40 del siglo XX. ¡Son más de lo mismo!



