El Fogón de la Editora

CUENTAS Y OTROS CUENTOS

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us

La memoria del venezolano está muy fresca como para creerse los cuentos sobre las cuentas de Nicolás Maduro.

Como todo dictador incompetente y ladrón, no tiene nada bueno ni útil que enseñarle al país o al resto del mundo, porque no sabe de gestión; solo conoce de golpes, de “trabajitos”, de fechorías, porque su régimen está conformado por bandas de delincuentes. Como ocurre con los rufianes que se cogen el poder, igual en Cuba o en Nicaragua, no hay nada que mostrar al mundo que no sea más de lo mismo, y con las mismas mentiras de siempre.

Y, desde luego, con idéntico libreto: la culpa es del otro si las cosas no salen bien. Que, por supuesto: ¡jamás salen bien! Llevan décadas matando, secuestrado y destruyendo a nuestra nación, y continúan intentando esconder su incapacidad criminal para gobernar, haciendo responsables a las medidas que una vez aplicó Estados Unidos, al bloqueo y hasta por los Criterios diarios de mi hermano, Pablo Medina.

Como siempre, Maduro continúa mostrándose torpe y descuidado en el manejo de los números que le inventan para que repita. Según él, de solo un casi 8 por ciento es la tasa de desempleo nacional; lo cual es embuste. Con toda seguridad, y según indiciadores que manejamos, el desempleo en Venezuela se acerca al 50 ciento de la fuerza laboral nacional.

El resto del país, en condiciones de población económicamente activa, se dedica a “reinventarse” dentro del cada vez más grande sector de la economía informal de nuestro país.

Mientras, el Estado Venezolano, o lo que estos hampones han dejado, posiblemente ocupe una cifra cercana al 20% de la población económicamente activa. Siendo el sector privado, el que está absorbiendo a casi un 30 por ciento de la gente que trabaja, de manera formal, en Venezuela.

Una parte muy importante del país está pegada, funcionando dentro de la informalidad, a unas pobrísimas pensiones y jubilaciones que se continúan cancelando en bolívares cada vez más y más devaluados, que cada día valen menos.

En lo único que el régimen de Miraflores demuestra interés es en la perpetuación de su poder ilegitimo. Esta mucho más ocupado en promover un nuevo fraude electoral presidencial y en la escogencia a dedo de la plantilla de mequetrefes y jalamecates muertos de hambre que le van a aplaudir su porquería de Estado Comunal, que a gobernar y a resolver los problemas centrales de la nación venezolana.

Le ponen la misma pasión y solidaridad, seguramente muy bien remunerada, a las primarias que está promoviendo para este mismo año las cúpulas echadísimas a perder de la oposición venezolana. No sin razón: el vencedor dentro de la oposición será quien le juegue el juego de la “democracia feliz” a la relección de Nicolás Maduro.

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