CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

Dios bendiga a América

Pablo Medina / Venezuela RED Informativa.us

Todo aquello, por más descabellado que pueda parecer, es perfectamente posible que llegue a suceder durante la actual administración federal norteamericana.

Luego del indulto presidencial firmado por Joe Biden a los narco-sobrinos de Cilia Flores, cualquier asunto, por grande o pequeño que sea y que pueda contentar o beneficiar al régimen de Caracas, será concedido por el Departamento de Estado norteamericano.

Pues ¡Todo pinta que hay nuevos amigos!

Sin olvidar ni por un solo momento mi condición de huésped en esta Gran Nación, debo decir que ni yo, Pablo Medina, ni muchos otros luchadores de la Resistencia en contra de la tiranía que mantiene aplastada a mi país, nos sentimos tan seguros como el mes pasado, viviendo bajo la protección de los Estados Unidos de Norteamérica de hoy en día.

La confianza ciega que siempre hemos tenido en el respeto sagrado por la separación de los poderes públicos en este país, así como nuestra cultura compartida en los valores democráticos, ha sufrido un duro golpe.

Pienso que nadie puede discutir, en este momento, la potencia del largo brazo de Nicolás Maduro y de sus secuaces en las más altas cotas del poder dentro de la actual administración Biden/Harris, que le permitirá realizar unas elecciones como le dé la gana, y con unos opositores complacientes

La realidad es una sola. Los sobrinos de Cilia Flores estaban suficientemente condenados por delitos de tráfico de droga; serán, son y siempre serán unos pillos. Así como la familia de Hugo Chávez, que viven como príncipes sauditas en este país, luego de haber saqueado el tesoro de la República de Venezuela. Lo mismo que pasa con la increíblemente alta cantidad de enchufados y militares venezolanos, que viven y tienen negocios exitosísimos en América, contando con privilegios como perseguidos políticos. Luego que buena parte de esos malandros le voltearon los bolsillos hasta dejarlos vacíos a la pobre Venezuela.

Los muchos, en cambio, que nos dedicamos a adversar en serio y con compromiso al régimen de Caracas, podemos, quizás, esperar cualquier cosa.

Quién sabe si también formemos parte de un combo dentro de algún tablero de ajedrez, y nos salga enroque. A Nicolás Maduro últimamente no se le niega nada que pida. Sin embargo, igual digo: Dios Bendiga a Venezuela y a los Estados Unidos de Norteamérica… ambas naciones tanto que lo necesitan.

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