CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

El amor de Chávez por Fidel

El régimen que controla a Venezuela y sus recursos es coherente en su proceder criminal. Su apoyo al terrorismo palestino, esta vez protagonizado por la banda de asesinos de Hamás, es parte fundamental del torcido sistema de alianzas internacionales desarrollado por Hugo Chávez, pero pensado y articulado por los delincuentes internacionales del régimen de La Habana.

Es historia Fidel, todos vimos las lágrimas y besos a Fidel; y este, sin disparar un solo tiro, se sirvió de un patético cretino y ladrón como lo fue Hugo Chávez para importar a este hemisferio el fundamentalismo islámico. Cuba nunca ha tenido más que cocos y playas bonitas, pero los enormes recursos con que cuenta Venezuela hacían posible pensar en dar el brinco cuántico que permitiese la internacionalización del terrorismo en toda la cuenca del Caribe, como herramienta de control político para unos cuantos.

Lo único que necesitaba Fidel para cerrar su asesina megalomanía, sobre todo luego de que la Unión Soviética quebrase estrepitosamente, era la aparición de un imbécil, de preferencia traidor, cleptómano, con profundo resentimiento social y complejos de inferioridad hacia todo lo que tuviera origen norteamericano. No hay duda: Hugo Chávez resultó ser el hombre perfecto, el cretino ideal, para que un viejo sobreviviente de la Guerra Fría lo usara como le diera la gana.

Así, una vez que Chávez consolidó su poder en Venezuela a punta de sobornos, trampas electorales, reales y una oposición muy barata, lo demás fue “abrirse” hacia el mundo antinorteamericano. O sea, a la parte del planeta Tierra que sueña con liquidar el modo de vida y las libertades que representa como nación los Estados Unidos de Norteamérica para el resto del mundo. Pero, muy en especial, para el Hemisferio Occidental. Claro está, con todo y la cuña humana entre la civilización y la barbarie del mundo fundamentalista musulmán, allá en el Oriente Medio, la que una vez fue la zona de mayor producción de crudo y gas del mundo: esa cuña es el pueblo y el Estado de Israel.

Estos traidores miserables del régimen de Caracas están jugando con un fuego que quema. Lo saben, pero no se dan cuenta que la apuesta a favor de Irán, China y Rusia, que están detrás de todo lo feo que está pasando en todos lados, les puede explotar en plena cara.

Hoy, ahora en este momento, creen ser amigos y hasta asociados del dueño del casino. Y también creen que la actual administración de quienes quitan y ponen los taladros en Venezuela, va a ser la misma por siempre: complaciente y que mira para otro lado mientras se roban a Venezuela y arruinan a la mayoría de los venezolanos.

El asunto es que el año que viene hay elecciones presidenciales en este Gran País. Y, es importante recordar que no todos los mandatarios norteamericanos hacen parrilla en la Casa Blanca justo el día en que están siquitrillando a sus aliados de siempre a punta de cohetes. Y, aunque no todos lo crean, por regla general en política, y en especial en política internacional, el resultado de la cuenta de 2 más 2 no siempre tiene como resultado el número 4.

Por eso: ¡Dios, Venezuela Libre y Cese de la Ocupación!

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