CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

El caso de la empresa Monómeros

Pablo Medina / Venezuela RED Informativa.us

Para la Colombia de Iván Duque como para la Colombia de Gustavo Petro, MONÓMEROS posee las mismas ventajas comparativas. Para ambos presidentes MONÓMEROS significa un gigantesco complejo petroquímico propiedad de un país descocido, roto en mil pedazos y gobernado por hampones, que le aporta valor al crudo colombiano. Además MONÓMEROS pone en manos de la agricultura de ese país, los fertilizantes y fungicidas que necesita a precios más bajos que los internacionales. E, incluso, MONOMEROS le da acceso de forma ilimitada a la urea que se requiere como impulsador clave para también darle valor agregado a su descomunal industria de producción de drogas.

Quizás y sea por eso que la remoción de la junta directiva de MONÓMEROS pasó por debajo de la mesa. Que alrededor de ese suceso no haya ocurrido la más mínima queja, ni ninguna reacción por ningún lado.

Así, por la esquina de los fulanos consagrados al robo sostenido de MONÓMEROS, por instrucciones de la gente de Juan Guaidó, que fueron removidos por órdenes de las autoridades comerciales y fiscales colombianas, no hay presos, ni señalamientos, ni acusaciones. A pesar de que todas esas joyitas robaron real con ganas y pusieron la empresa patas «parriba». Apenas se supo de un tibio, “váyanse para sus casas, que acá viene gente nueva” por parte de las autoridades colombianas.

Del lado del régimen de Caracas cada vez suenan más y más alto las voces que insisten en la necesidad de vender la empresa a los colombianos. Como si ese pedazo de PEQUIVEN con sede en Medellín oliera a feo, no sirviera para nada o «los guadolovers» lo hubiesen dejado embrujado.

El caso es que si nos ponemos a juntar las piezas del rompecabezas de todo este feo asunto, la foto final de cuadro no sería bonita. Necesariamente tendríamos que adicionar la información que ha echado a rodar el nuevo gobierno colombiano de Gustavo Petro, por ejemplo, sobre su posible intensión en retirar de la Corte Penal Internacional las acusaciones sobre crímenes de lesa humanidad, que en algún momento el anterior gobierno de Iván Duque empujó en contra de Nicolás Maduro.

Y así, Maduro y sus ladrones, de pronto sienten unas enormes cosquillas en los bolsillos y piensan muy seriamente en la venta de esa empresa a grupos industriales colombianos. Con el cuento de que PDVSA necesita dinero fresco, todo pinta que MONÓMEROS será rematada a precio de gallina flaca al gallo de Nariño, quien la podrá al servicio de los Carteles de Colombia.

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