El Fogón de la Editora

EL DÍA A DÍA

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us

Aunque usted no lo crea, Juan Barreto asegura que si toca dejar de comer para que la revolución continúe, él se pondrá a hacer dieta. Ahora entiendo porqué llegó del brazo de JVR en el crimen del fiscal Anderson. El gobierno de Panamá informa que, en lo que va de 2023, 190 mil venezolanos han atravesado el Tapón del Darién con dirección al norte del continente. Nicolás Maduro no deja de engordar y Diosdado Cabello dice que el nuevo CNE con Elvis Amoroso como presidente le recuerda mucho al CNE de la finada Tibisay Lucena.

También el bolívar ha perdido el 80% de su valor al cierre de agosto. Y en septiembre se inician las clases en todas las escuelas del país con cada vez más y más niños desnutridos y maestros hambreados con sueldos de burla.

Porque para el venezolano con sueldos y pensiones en bolívares y de miseria, no hay forma de poner noticias que no sean cada vez más desalentadoras. Es absurdo creer que el venezolano que vive en Venezuela pueda seriamente pensar en otra cosa que no sea en sobrevivir, en ver cómo manda a sus muchachos a la escuela y pueda juntar para pagar las medicinas que necesitan los abuelos que se quedaron atrás, cuidando a los niños que están con ellos, mientras que sus padres viven y trabajan fuera del país. Aquellos mismos muchachos a los que les hablan, gracias al WhatsApp, todas las noches antes de dormir, para recibir la bendición de sus papas que están por medio mundo trabajando.

Así que si el enroque que inventaron Manuel Rosales-Capriles-María Corina tiene sentido o no, eso le importa, pero menos que nada a la Venezuela estrujada del siglo XXI. Allá la nación se volvió práctica y poco dada a la política o a la peleadera por las mismas caras de siempre, con las ofertas de siempre y las cómicas de siempre.

El venezolano en muy pocos años cambió de pensamiento; ahora solo relaciona su libertad con prosperidad, calidad de vida y sus necesidades cubiertas. Aquellos que continúen insistiendo en salir a matarse por la recuperación de la posibilidad de que alguien pueda presentarse o no como candidato a cualquier farsa electoral del régimen, será completa y totalmente ignorada.

Hoy el venezolano quiere poder tener un sueldo en dólares que le permita llevar la vida venezolana que se paga en dólares y no morir en el intento.

En nuestro país, a pesar de tanto y tanto ruido noticioso, el venezolano está claro en que la vida es un día a la vez.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba