CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

El diplomático Diógenes Escalante

Definitivamente la gente de esta oposición electorera en Venezuela vino a este mundo sin el sentido de la pena, sin una pizca de vergüenza. Los mamarrachos de la feria electoral del 28 de julio tienen las santas bolas de repetir la misma fea historia de la Venezuela del presidente Medina Angarita en 1945.

¡Igualito al cuento de hace 79 años! El general y presidente de la república para aquel entonces, Isaías Medina Angarita, le propone al congreso, dominado por su partido, la candidatura del doctor Diógenes Escalante para el siguiente periodo presidencial.

Escalante, hombre culto y decente, pero completamente desconectado de la realidad de Venezuela en aquel tiempo, había sido el encargado de negocios y embajador del gomecismo por más de 20 años en Estados Unidos.

Total que se lo traen con todo y familia a Caracas, y hasta lo hacen el “hombre del consenso”. Medina se lo hace tragar a los duros de Acción Democrática, como Rómulo Betancourt, Gonzalo Barrios y el maestro Prieto Figueroa, y lo trata de pasar a los militares de nuevo cuño, que años después darán tanto que hablar: Delgado Chalbaud, Pérez Jiménez y Llovera Páez.

A mitad de “campaña”, Diógenes Escalante pierde la cordura y empieza a decir y a hacer disparates como un lunático. Ya, sin nada que hacer, su buen amigo Harry S. Truman, en consideración a su salud y a la gran amistad que les unía, le envía La Vaca Sagrada, el avión presidencial norteamericano a Venezuela, lo recoge y termina sus días en un manicomio loco e’ bola.

Por lo demás, ellos mismos, la Plataforma Unitaria, también lo repitan si es que tienen las bolas suficientes para darle un final feliz a esta mala copia: y entonces le dan un golpe de estado a Medina, en octubre de ese mismo año 1945, para establecer una junta de gobierno una vez que desaparece el diplomático Escalante de la escena política venezolana.

Alguien, adentro del aparato de comunicación y estratégico de María Corina o de algún otro espabilao de la oposición, se fumó un libro de historia de Venezuela de cuarto año de bachillerato.

Primero quisieron pasarle al país el refrito aquel del general López Contreras, con que buscaba controlar la rabia aguantada por los 27 años de dictadura tras la muerte del general Juan Vicente Gómez: “Calma y cordura”. Ellos, brillantes, en pleno 2024, trataron de meternos el “Serenidad y firmeza”. ¡Veinte puntos!

Ahora se traen por los pelos al también diplomático Edmundo González, un «Diógenes Escalante del siglo XXI», como comparsa para la representación electoral que piensan llevar a cabo el día de la celebración del cumpleaños del difunto que destruyó a Venezuela, el 28 de julio. Sin comentarios. Que saque cada quien sus cuentas.

Por eso Venezuela: ¡No te sigas dejando joder! ¡Vamos a ponerle fin a esta VAINA!

www.venezuelainformativa.us no se hace responsable de la opiniones que aquí se publican. Es total responsabilidad del escritor

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba