Opinión

El engañoso camino de la salida electoral 2024

William Jiménez Gaviria / Venezuela RED Informativa.us

Una democracia artificial que se construye desde el parcializado proceso de las «PRIMARIAS». El postizo escenario político que pretende seguir retroalimentando la continuidad de la «Delincuencia Organizada Transnacional» en el poder político; como una inocultable y estratégica alianza con el «TERRORISMO ISLÁMICO».

Al mejor estilo de una variada gastronomía, pero no precisamente de exquisiteces y sabores culinarios, se instalan a semejanza de aquel antiguo emblemático coliseo romano, una diversidad de gladiadores o esclavos del sistema, controlados desde el Palacio de «Gobierno en Miraflores Caracas», cuyos contendores no se harán esperar, la vehemente ansiedad, más que por ocupar espacios de poder o asumir responsabilidades en la gestión pública, es sin duda, contribuir en el juego de cooperación electorera, donde el eje rector sigue siendo lo económico; solo negocios. Nicolás Maduro impone su pervertida agenda consolidada en un engaño tan frío organizado como el «genocidio nazi», que se viene fortaleciendo desde los vínculos foráneos del comunismo que hoy lidera en América, el icónico ex-guerrillero Gustavo Petro.

Los actores políticos que hacen vida en la siguientes «estructuras partidistas», la cuales hago mención: Plataforma Unitaria, Salvemos Venezuela, Frente Amplio Venezuela Libre, Partidos Minoritarios con la Sociedad Civil, La mesita, Fuerza Vecinal, y aquellos creadores del eufemismo político, el «chavismo democrático o chavismo originario» (sic), entre otros, increíblemente no han aprendido o tal vez son consumados actores del engaño como innegable instrumento de manipulación populachera, allí es donde habita el pasado más oscuro de la política tradicional venezolana, también debutan los que hacen de la política una próspera empresa personal, están las bisagras entre unos y otros. También se pasean los reptilialos de oficio, así como los expertos en cooperación con el sistema criminal, lo real pero no imaginario, es que estas organizaciones dejan a un lado sus fines esenciales como son los principios y valores democráticos, para metamorfosear en «centros de negocios» para satisfacer sus necesidades individuales. Ellos continúan muy distantes de una realidad sin filtro, que se vive en el país, no sufren los embates de la ineficaz «gestión gubernamental» que hoy afecta a millones de ciudadanos. Estos mercaderes o corsarios de la politiquería, no tienen escrúpulos alguno al momento de vincularse con la superestructura de poder como es la «DELINCUENCIA ORGANIZADA TRASNACIONAL», que hoy controla de manera ilegal e ilegítima la institucionalidad en Venezuela.

Nuevamente La fauna política venezolana pretende presentar en el escenario electorero una oferta engañosa, ellos insisten en la ruta impuesta desde ese bodrio ideológico conocido «El socialismo del siglo XXI», avanzan desbocados a un ineluctable y viciado proceso de «PRIMARIAS» para medirse en el 2024 bajo las eternas e irreversibles reglas del «Consejo Nacional Electoral» (CNE), un organismo que hace del FRAUDE una herramienta táctica para mantener el Estado, bajo el control a manos de DELINCUENTES simulando en sus funciones carácter POLÍTICO. En una Nación donde reina la inseguridad jurídica, es inexistente el Estado de Derecho, no hay democracia, se violan los Derechos Humanos, aún más, cuando el sistema electrónico electoral vulnera la voluntad ciudadana; es un Estado visiblemente forajido.

El «TERRORISMO INTERNACIONAL» se financia mediante el aparato industrial del tráfico de sustancias ilícitas, especialmente COCAÍNA, con el propósito de instalarlo en la estructura criminal, manejada desde el poder y así intimidar a la sociedad de no intentar levantarse contra el establishtmen rojo. Finamente un país como Venezuela, llevado a la quiebra, en aparente contradicción hace brotar un sector elitista, que no oculta su opulencia, lujos, llegando a ostentar una vida sibarita, solo que robada a los venezolanos, por la razón de ser sostenida con el corrupto aprovechamiento, no solo del Patrimonio Público, sino que en nombre de la necesidad de los Venezolanos han manejado millones de dólares (Ayudas Humanitarias), haciendo de la crisis política una desmesurada y repugnantemente oportunidad económica, sin importar las calamidades de la gente, con lo cual queda demostrado que su prioridad, NO es la LIBERTAD, son los caliginosos negocios como codicia humana.

Referencia: Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, Palermo/Italia 2000.

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