CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

El gran relajo

Si resulta ser en serio que la administración Biden no tiene planes de involucrarse en los escándalos y sinvergüenzuras de Juan Guidó. Si resulta también ser cierto que el gobierno de Joe Biden tampoco va a inmiscuirse en el asunto de la existencia de una dupleta de presidentes en Venezuela; uno ilegítimo y otro ilegal. Si eso es así, entonces que este gobierno tenga la bondad de aplicar toda su energía y su enorme influencia política donde realmente pueda funcionar.

Si América tiene la seguridad de que la solución de la dictadura de última generación que lleva 23 años destrozando a Venezuela y los venezolanos tiene salida a través de métodos electorales. Si eso es posible con Juan Guaidó, o María Corina, o con Manuel Rosales, o con quien sea que finalmente enfrente a Nicolás Maduro, entonces que Estados Unidos empuje el Juego Limpio.

Pero también, y muy en serio: no pueden concebirse Elecciones Libres con el uso de máquinas de votación cuyo sistema inyecta en remotos, votos inexistentes siempre a favor del régimen. ¡Propongan el regreso al sistema manual de votación!

Tampoco puede ser que un padrón electoral, un registro nacional de votantes, esté compuesto por gente que no existe, o que esté muerta, o que hace años se fue del país, o que tienen 125 años de edad. Un padrón electoral de esa naturaleza es la fuente primaria que abre un feo portal para llevar a cabo cualquier marramuncia de naturaleza estadística, a través del sistema de votación que sea. Eso hay que acabarlo: ¡el padrón electoral venezolano tiene que ser concienzudamente auditado por todo el país!

Por favor, un proceso electoral ensamblado, manejado y finalmente manipulado por unas NARCOFUERZAS armadas bolivarianas, que en todo el mundo se conoce en qué es en lo que andan, está fuera de cualquier discusión, como apoyos para la realización de algún tipo de Elecciones Libres.

Lo mismo que los rectores del Consejo Nacional Electoral que de independientes, saquen ustedes mismos las cuentas. La última presidenta de ese organismo, Tibisay Lucena, es hoy la ministra de Educación Superior en Venezuela. Y quien la precedió, fue el individuo que le montó a Hugo Chávez “el mejor sistema electoral del mundo”. Hoy, el “independiente” Jorge Rodríguez es la mano siniestra del régimen, íntimamente conectado con las principales fichas del bajo mundo y acompaña a Maduro como VP de la República. ¿Qué tal?

Y para terminar, no se puede esperar llevar a cabo Elecciones Libres en Venezuela a menos que las mismas sean arbitradas, no observadas, por gobiernos de países realmente democráticos. Por supuesto, excluyendo de ese grupo a Estados Fallidos como el cubano, el iraní y alguna que otra desgracia subsahariana que siempre invita el régimen.

Si todo “eso” no se lleva a cabo en Venezuela, en el momento que sean realizadas las elecciones que sean, estaremos simplemente en presencia de un RELAJO más. O como dijo el Generalísimo Don Francisco De Miranda: “Esto es puro bochinche y más bochinche”; y agrego yo: Esto es tragedia, tragedia y mas tragedia.

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