La Columna de Pablo Medina

El HAMBRE con mayúscula

Pablo Medina / Venezuela RED Informativa.us

Si realmente la canasta básica alimentaria en la Venezuela de febrero de 2022 está sobre los 300 dólares mensuales, es imposible que una familia de 5 personas, con un ingreso promedio de 20 dólares al mes por cabeza pueda comer. ¡La cuenta sencillamente no da!

Una familia cualquiera, en la Venezuela de hoy, necesita de un montón de dólares que, seguramente, no puede producir, para medio subsistir. Así pues, o cuentan con el auxilio de algún dinerito que le envíen desde fuera, o salen a rematar, a cuentagotas, los pocos corotos que aún les queden en la vida, para intentar correr la arruga del HAMBRE por un mes más.

Hay que darle la cara a la dictadura y exigirle la restitución de los fondos de las mil millonarias retenciones semanales que por años descontó el estado venezolano de los salarios de millones de trabajadores a través del Seguro Social. Esos reales, que no son ni una “ayuda” ni ningún “bono de la patria”, deberían responder, ahora, por el pago de pensiones y jubilaciones decentes.

En la Venezuela de 2022 el único problema/país no es solamente de naturaleza política. Estamos en frente de un asunto de sobrevivencia colectiva, de elementos urgentes para la sustentabilidad de la vida de los ancianos, los adultos y de los niños en nuestro país.

Dedicarse solo a temas de naturaleza electoral dentro de un país arrasado por la miseria, es ser cómplice de la dictadura y de los proxenetas de la oposición parasitaria.

¡La agenda de la Venezuela actual es el HAMBRE!

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