CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

El presidente Gabriel Boric y el largo brazo del crimen

Mientras individuos como Nelson Bocaranda fabriquen mentiras por encargo para arreglar la vida y obra de un criminal como lo es Miguel Rodríguez Torres, gobiernos como el suyo, Presidente, se hará de la vista gorda sobre el exterminio de la Venezuela que ha escapado de Venezuela.

Lo mismo que los “flamantes” aviones de CONVIASA, ratoneras que vuelan, que nuevamente vuelven a ser permitido su tráfico en los aeropuertos norteamericanos. Pero eso sí: solo si se usan para la deportación y recepción en Venezuela de los venezolanos arreglados por Delcy Eloína con el Departamento de Inmigración de este país.

Con toda seguridad Presidente Boric esa debe ser la razón por la cual nos enteramos de la terrible noticia sobre la aparición del cadáver del teniente Ronald Ojeda.

Luego de un ruido intenso y sostenido por parte de la Venezuela regada por medio mundo, los restos del joven teniente enfrentado al régimen de Caracas aparecen supuestamente enterrados bajo cemento, dentro de un rancho, en un barrio de Santiago de Chile.

Mejor “firma” que incrimine las manos de las más espantosas prácticas de la seguridad venezolana, imposible. Es que en Venezuela hasta se ha acuñado un siniestro sello de la subcultura del crimen de estado: “¡Si sigues así te van a sembrar en un rancho!”.

La nomenclatura del gobierno chileno sabe perfectamente qué fue lo que pasó, aun antes de que pasara. Ellos, me juego medios contra fuertes, están metidos hasta los hombros en el secuestro y asesinato del teniente Ronald Ojeda, por “encargo” de sus “amiguitos” del régimen de Miraflores.

Este crimen nos recuerda muchos crímenes en Venezuela, pero en particular al crimen del fiscal Anderson. Por el cual condenaron a un grupo de personas inocentes, que llevan 20 años de presidio, mientras los verdaderos autores intelectuales fueron Hugo Chávez, el ministro de la Defensa, José Vicente Rangel, y el fiscal general Isaías Rodríguez.

¿Por qué su fiscal Barros no investiga a dos personajes que aparecen en un video con trajes, botas y casco de la policía chilena y llevan maniatado con una llave al teniente Ojeda? ¿Por qué si tenían la denuncia de la esposa no detuvieron a los otros choferes y carros?

Demasiados personajes de su alto gobierno, Presidente Boric, están enchufadísimos con Cuba, los asesinos cubanos, Maduro y el aparato de contrainteligencia cubano-venezolano, quienes cuentan con “buenos amigos” por todo el mundo.

Y así como Miguel Rodríguez Torrez se pasea por España bajo la protección de la contrainteligencia del gobierno español para que no le dé ni una gripe; al teniente Ronald Ojeda le tocó la cara inversa de la moneda. Le salió la cara sucia, oculta, cómplice del gobierno de Gabriel Boric, que ni hizo ni le interesó tampoco hacer nada por la suerte de un patriota venezolano. Al menos Presidente, esperamos que usted, como Jefe Estado, ordene al fiscal Barros aceptar la propuesta del hermano de Ronald Ojeda de contar con la posibilidad autentificar si efectivamente el cadáver hallado en Maipú es del joven Ojeda.

Los bichos de Miraflores cada vez están más confiados. Ya lo podemos ver, están por su cuenta.

Venezuela junta, la de afuera y la que está adentro, puede enfrentar a esta pesadilla si pierde el miedo y hacemos lo que tenemos todos que hacer.

Menos pendejadas de elecciones falsas, arreglos de repostería y declaraciones sin profundidad, frente a “soluciones” más creativas y posibles, es lo único que nos hará libres. La medicina de la confrontación callejera y el desarreglo del país de mentiritas que todos estos bandidos dicen tener es el único remedio que puede curar esa enfermedad.

Por eso Venezuela: ¡No te sigas dejando joder! ¡Vamos a ponerle fin a esta VAINA!

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