Opinión

El radar de la inteligencia venezolana, instrumento de horror en la oscuridad de un escalofriante sistema

Carlos Rosales / Venezuela RED Informativa.us

La guerra y la política de un Estado delincuente como el venezolano; en una repugnante sinergia con el «Terrorismo Islámico», nos obligan al análisis situacional, aún más por la constante dinámica de un país y el descontextualizado manejo para el control de la Hacienda Pública Nacional. El espionaje representa la prioridad en la agenda, para las estrategias que son necesarias ante el adversario, han transcurrido dos décadas de control delincuencial disfrazado de COMUNISMO, sin duda alguna el aparato de inteligencia ha cumplido con efectividad sus pervertidos propósitos, no constituye un secreto para nadie, porque VOX POPULI hemos sido testigos como opera la infiltración de fuentes humanas. En la actualidad la «Dirección General de Contra Inteligencia Militar» (DGCIM), dispone de una amplia red que monitorea las actividades de las «Organizaciones con fines Políticos», Los sindicatos, corporaciones gremiales, «Organizaciones No Gubernamentales» (Ong’s), Redes Sociales, además del control de los registros públicos, órganos de identificación y extranjería, bajo el riguroso control del G-2 cubano, y por el espurio «Consejo Nacional Electoral», y muy puntualmente la DGCIM, que dejó de ser aquel órgano exclusivo de las «Fuerzas Armadas», para convertirse en un innegable instrumento de persecución política contra la disidencia ciudadana, y vigilante de todo aquello que afecte los intereses más íntimos de la «revolución» o del Stablishment rojo, que hoy continúa en una despiadada y cruel destrucción contra un desvalido país.

Cabe destacar el caso del ciudadano William Jiménez Gaviria, un venezolano que hábilmente escapó sin dejar rastros, ni siquiera pudo ser ubicado por el «radar de la inteligencia Venezolana», supo manejarse con admirable sagacidad y cumplir con osadía su riesgosa misión, logrando salvaguardar elementos de información que revisten el carácter de seguridad de Estado. PERO CÓMO LO LOGRÓ? William Jiménez aprovechó el sentido de la oportunidad durante el desempeño de sus funciones como Coordinador de Investigaciones Estratégicas del «Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses» (SENAMECF), pudiendo acceder a información privilegiada y sensible, una vez ganada la confianza de sus superiores, utilizó su herramientas de persuación indispensables en estos menesteres, algo de diplomacia, y al mejor estilo del «Arte del Engañó» propio de la misma política, consiguió manejar los elementos de interés criminalísticos, que hoy están bajo el conocimiento de la «Fiscalía de la Corte Penal Internacional» (CPI), pero la exigente labor que desempeñó el profesional del derecho William Jiménez, no fue aislada, siempre estuvo muy bien coordinada y completada desde las más amplias conexiones MASÓNICAS en el extranjero, sin la audacia estratégica de Jiménez hubiere sido imposible, que los organismos de la Justicia internacional, pudieran haber obtenido un serie de documentos oficiales incontrovertibles, que comprometen al forajido régimen de Nicolás Maduro Moros en crímenes de lesa humanidad, especialmente el exterminio que acabó con la vida del heroico y trimegisto ÓSCAR ALBERTO PÉREZ y los demás miembros que lo acompañaban. Si en algún momento, se incoara un juicio contra el sistema criminal en Venezuela, sin duda alguna William Jiménez Gaviria sería el primer testigo promovido para deponer sobre el conocimiento que posee en relación con el affaire de los involucrados en la «masacre del Junquito».

Una mujer fue su cómplice, Jiménez Jamas subestimó al régimen de NICOLÁS MADURO, podemos afirmar que conocía muy bien como ha venido operando el sistema de inteligencia del ESTADO VENEZOLANO, la protagonista en cuestión es la ciudadana YESENIA COROMOTO RODRÍGUEZ NAVARRO, oriunda de río Caribe Estado Sucre, con perfil muy bajo en el escenario político y militar, resultó ser la persona quien resguardara documentos y fijaciones fotografías de la «Masacre del Junquito», fue la dama escogida para esta comprometedora misión, quien preservó con sumo cuidado importantes evidencias documentales, hasta el 13 de mayo de 2018, momento en el cual William Jiménez bajo un dispositivo de seguridad dirigido por un oficial superior de la Fuerza Aérea Venezolana, rescata los instrumentos probatorios que estaban bajo la custodia de la referida dama, quien igualmente a su vez, logró huir de VENEZUELA el 20 de enero de 2022, la señalada ciudadana, queda expuesta en el radar de sospecha del aparato de Inteligencia estatal, debido al constante monitoreo de la DGCIM, y quien fue obligada inevitablemente ha desplazarse fuera del país, sin opciones para permanecer en el territorio caribeño, tomó la providencial decisión de resguardar su integridad física junto a una de sus hijas, logrando escapar del sistema criminal y en la actualidad estás venezolanas experimentan el exilio forzado.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba