Opinión

El remate de Citgo

Omar Estacio Z. / Venezuela RED Informativa.us

El próximo 24 de este mes de octubre, está supuesto a comenzar el proceso de subasta de las acciones propiedad de PDV Holding, en CITGO, ante la Corte de Distrito del Estado de Delaware, que preside el honorable (¿?) juez, Leonard P. Stark.

Se estima que tal remate, culminaría a mediados del próximo año, previa la discrecional aprobación final por la Oficina de Control de Activos Extranjeros, OFAC sus siglas en inglés, de EE.UU., que se ha reservado el derecho de detener, tal proceso, en cualquier momento en atención a “los intereses estratégicos” de la nación norteamericana. No obstante, la pandilla que desgobierna Venezuela ha hecho ver, falsamente, que la respectiva buena pro y subsecuente entrega de las refinerías, se concretaría este mismo mes, vaya usted a saber, el motivo de tal desinformación.

La satrapía, que preside el “señor” Maduro Moros es una acure mamá en el paritorio de pretextos y traslados de culpas propias a terceras personas: El imperialismo yanqui. La Garganta Profunda. El COVID-19. El expresidente Álvaro Uribe. La derecha erótica. Esta vez, sus dardos se han concentrado en el gobierno de Venezuela que encabezó, Juan Guaidó, como Presidente encargado.

Sin salir a defender a Guaidó, quien puede hacerlo por sí mismo, lo cierto es que este último no detentaba presidencia alguna, cuando la Pdvsa, controlada por Maduro Moros pignoró, las referidas acciones, a la petrolera rusa Rosneft y a los tenedores de los llamados “Bonos 2020”. Todo para garantizar obligaciones morosas ajenas a la operación de la citada petrolera.

Guaidó, tampoco, figuraba en el mapa burocrático de Venezuela, cuando la susodicha Revolución, dejó perder nuestra participación del 35% en la petrolera finlandesa “Nynas”. Ni cuando nuestra exprimera industria (ahora ese primer lugar se lo disputan, el narcotráfico y la corrupción), cedió las acciones que tenía en la refinería de la República Dominicana para saldar obligaciones impagas. Ni cuando se dejó embargar y rematar la indemnización que nos tocaba por la expropiación de nuestra refinería en Jamaica. Ni cuando, por falente, los acreedores les pusieron mano a los activos petroleros que teníamos en el Reino de los Países Bajos, a través de la empresa Properny, B.V.; a los activos, también, petroleros que teníamos en Bonaire, en Curazao, en el Novo Banco de Portugal. Ni cuando unos “señores” Morillo y Baquero, confabulados con las directivas chavomaduristas de Pdvsa, según lo dictaminó la Corte de Apelaciones del Distrito Sur de Florida, EE. UU., expediente 1:18-cv-20818-DPG intentaron defraudar a nuestra expetrolera, por varios millardos de dólares. Ni una sola de las autoridades policiales y judiciales dirigidas desde Miraflores, tan diligentes, para violar derechos humanos a estudiantes, sindicalistas, maestros, viejitos jubilados, disidentes en general, abrió pesquisa alguno para castigar a los susodichos Morillo, Baquero y a quienes formaban parte de la gavilla.

Esa empresa “Siemens”, que figura en el grupo de acreedores buitres que ahora, pretende tomar por asalto “Citgo”, es la misma que se declaró culpable en EE. UU, de dar sobornos en Venezuela, Argentina y Bangladesh. Por ello pagó sin chistar la multa que por la bicoca de US $ 448,5 millardos le impuso el Departamento de Justicia de EE. UU. En Venezuela, “Siemens” tampoco ha sido tocada -“¡Con mis corruptos, no te metas!” me parece oírle decir al Hombre del Mazo Dando- ni con el pétalo de citatorio de un policía de rolito, porque entre sus sobornados, figuraron varios altos cargos, de la satrapía local, incluida la momia del llamado “Cuartel de la Montaña”.

El paradero de Tarek El Aissami, permanece en el mayor misterio pese a que la DEA, pruebas al canto, obligó a Maduro a apresar al grupo de malandrines liderado por El Aissami, que se embolsilló US$ 23 millardos.

A la administración de Guaidó, mal puede atribuirse la paternidad de tales desfalcos. Podrían acusarla, entre otros señalamientos, de negligencia grave por haber designado Procurador General, y por ende, defensor de nuestros activos en EE.UU., a un letrado con un evidente conflicto de intereses por haber suscrito, años antes de su nombramiento, dos dictámenes o affidavits, complacientes con las empresas “OI Petroleum” y “Crystallex”, aspirantes a embolsillarse CITGO. Lo mismo, por no haber cortado de raíz varias corruptelas que venían perpetrando las sucesivas directivas chavomaduristas de CITGO. Para muestra un solo botón: el contrato de lobby por US $ 50 millones otorgado al excongresista por Florida, EE.UU., David Rivera, este último a la postre, “sponsor” o mecenas de una dama muy afín al opositor, Leopoldo López Mendoza.

Hacemos votos porque prosperen algunas acciones judiciales emprendidas por las directivas de CITGO nombradas por Guaidó -justo es reconocerlo- para frustrar la culminación de la subasta en referencia. Pero en el supuesto más sombrío todos los dedos acusadores de la posible pérdida de nuestras refinerías en EE.UU., tendrán que apuntar hacia los nefandos Hugo Chávez, Nicolás Maduro y compinches.

Aunque sea en la Quinta Paila, tendrán que pagar los muy cleptócratas.

@omarestacio

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