CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

Elliott Abrams habló

La verdad es que Elliott Abrams no ha sido santo de mi devoción. En la Era de Donald Trump, cuando los “vamos bien” montaron la trampa-jaula para robarse a manos llenas todo lo que se les atravesó en el camino a Juan Guaidó y a sus secuaces, Abrams, que tuvo entre sus manos el cogote del colombiano Maduro, dejó pasar tan envidiable oportunidad.

O, al menos, si no “lavó” tampoco prestó la batea para ayudarnos efectivamente a salir de los bichos que tienen secuestrada a Venezuela.

Ahora, muy por el contrario, en la última entrevista que concedió, la cual presencié, habla de Venezuela, del régimen de Maduro, de María Corina y de cosas del petróleo. Le hice dos preguntas y respondió con claridad que lo del 28 de julio no puede llamarse elecciones.

Palabras más, palabras menos, señala a la administración del presidente Biden como responsable directísima de ponérsela bien fácil al NARCO-RÉGIMEN de Caracas. Así, según él, la actual administración federal se montó prioritariamente en tratar de bajar el precio de los combustibles que pagan los norteamericanos en las estaciones de servicio de Estados Unidos.

Para Abrams, tras las consecuencias que se derivaron de las leyes ecológicas a las que el mismo Biden puso el go el primer día de su actual administración, empujó los precios hacia arriba.

Ello ha hecho de los combustibles en este país un importante detonante adicional para el incremento de la inflación interna, el aumento de las tasas de interés y la paralización de muchísimos sectores económicos en Estados Unidos.

Para tratar de acomodar la cosa, el presidente Biden le soltó la cabuya en Venezuela a la poderosísima CHEVRON, para que le extraiga y saque la mayor cantidad posible de crudo de nuestro país al más bajo costo posible, con destino, fundamentalmente, a América.

Total que asuntos como los de la libertad del pueblo venezolanos, los DD.HH. cada vez más pisoteados por el régimen de Miraflores y aquello de Elecciones Libres y Justas, quedó solo para el discurso político y para quedar bonito ante las cámaras.

Total, como dicen en mi pueblo: “tarde piaste, pajarito”. Quien realmente se jodió fue Venezuela: perdimos otros tres años más de vidas, de sufrimiento y de atrasos.

Pero les voy a contar lo que yo pienso.

Yo creo que mucha gente está al tanto de que soy un político que ni se chupa el dedo, ni está en los negocios ni del régimen ni tampoco de los de la prostituida oposición.

Honestamente creo que todo lo que suelta míster Elliot es preocupante. Lo que comenta pone muy mal, en muy malas formas, a un gentío; a docenas de factores políticos norteamericanos y mundiales que dicen una cosa y hacen otra completamente distinta.

Tampoco creo en salidas mágicas. Ni electorales, ni negociadas, con un régimen cada vez más guapo, apoyado y con muchísimo real. Pero la verdad bien dicha: el mundo que dice que tanto le preocupamos, nos ha dejado solos.

Nos han dejado solos y en la peores manos en que hayamos podido estar.

Por eso Venezuela: ¡No te sigas dejando joder! ¡Vamos a ponerle fin a esta VAINA!

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