El Personaje de VRI

Empresaria Natalia Rivero de Romero: “Para ser empresaria hoy en Venezuela hay que aguantar, tener paciencia y dedicación”

Alexander Arredondo / Venezuela RED Informativa.us

Ser empresario en la Venezuela de hoy es toda una demostración de coraje, implica tener la moral muy alta, el ánimo a millón y la esperanza siempre a flor de piel. Se trata de hacerte impermeable a la frustración y audaz ante cada uno de los múltiples retos que la situación económica, política y social arroja sobre el devenir cotidiano de un negocio en medio de un país que sufre múltiples complicaciones en distintos ámbitos.

Por lo anterior los empresarios decentes y visionarios de la Venezuela actual podrían ser catalogados, sin temor a equivocarnos, como verdaderos héroes en medio de las dificultades.

Una de esas valientes es nuestra invitada a la sección El Personaje VRI, les hablamos de la empresaria Natalia Rivero de Romero, quien en Venezuela es propietaria de dos tiendas dedicadas a la alimentación saludable: (una ubicada en el CC Paseo Las Mercedes y otra en Los Palos Grandes) y un restaurante en el Centro Comercial Tolón, todos bajo la pertinente denominación comercial de Vibra Verde.

Pero dejemos que sea ella misma quien nos explique cuál es la actividad a la que se dedica: “Vibra Verde es una tienda que ofrece productos que sustituyen a los lácteos de la alimentación para celiacos, en un nicho de mercado que cada vez es más amplio, porque hemos descubierto que cada vez con más ahínco la gente quiere alimentarse sanamente. Lo cual implica cambiar criterios. Pero nuestro objetivo fundamental son los productos sin gluten, especialmente dedicados a los celiacos, para quienes una alimentación sin cuidados puede resultar ser letal. La enfermedad celiaca implica sufrir de intestino inflamado, por lo cual no pueden ingerir gluten, y ahí estamos nosotros para ofrecer toda una variedad de ricos productos que no lo contienen”.

-Entonces, ¿sus productos son solo para celiacos?

-Como ya dije, nos orientamos a una alimentación saludable, consciente. Es necesario comer siempre sano. La alimentación sin gluten no implica que no sea rica, al contrario, es muy sabrosa y además tiene el plus de que no afecta al organismo. Nuestra clientela es muy variada y consigue en nuestro establecimiento todos los productos para una dieta balanceada. Tenemos buena receptividad y clientes muy agradecidos. Por cierto, celiacos y no celiacos.

-¿Qué ofrecen en Vibra Verde?

-Tenemos toda una gama de sabrosos productos que cualquiera puede degustar en su alimentación cotidiana. Existe el mito de que las comidas sin gluten no son gustosas. Eso forma parte del pasado, ahora los productos son trabajados con altos estándares y la variedad es inmensa. Tenemos a disposición del público consumidor tortas y galletas, por ejemplo, que si no te digo que son libres de gluten y azúcar no te darías cuenta. Es todo muy sabroso. También tenemos pastas, quesos, panes… una larga lista de alimentos salados y dulces saludables, especialmente elaborados para conformar una alimentación atractiva.

Natalia comparte en Vibra Verde Deli

-Pero la idea no se ha quedado solo en el bodegón, también cuentan con restaurante, ¿podría ahondar en este aspecto?

-Por supuesto. En el Centro Comercial El Tolón de Las Mercedes, en Caracas, inauguramos el restaurante Vibra Verde Deli, que ofrece exquisitos menús servidos, consistentes en tostadas, sándwiches y demás comidas, todo bien cuidado y como siempre: muy saludable. Por ejemplo, tenemos un smoothie llamado congucha, que es excelente. Al principio muchos padres que asistían al restaurante me preguntaban: “¿Mi hijo puede tomar esto?”. Y yo sin ánimo de polémica les respondía con otra pregunta: “¿Su hijo toma refresco?”. Ahí se empezaban a quebrar paradigmas. Nos da miedo lo nuevo. Comemos alimentos procesados porque nos parece normal. Pero solo es cuestión de probar para darnos cuenta cuan buenos y saludables pueden ser los productos libres de gluten. Siempre será más sano ingerir lo más parecido a lo que nos brinda la naturaleza, y ahí están nuestras comidas en Vibra Verde Deli para demostrarlo.

-Sabemos que es licenciada en Contaduría Pública. ¿Cómo una contadora se sumerge en estas lides de la alimentación sana?

-Desde siempre me llamó mucho la atención el mundo gastronómico. Hace unos 12 años era intolerante a la lactosa. Los humanos somos los únicos animales que consumimos la leche de otro animal. Por mi afectación decidí abandonar los lácteos. En esa época di con una señora que hace quesos ligeros y me cautivó ese nicho. Lo medité mucho hasta darle forma y hacerlo negocio. Hubo un tiempo en que era más fácil traer todos los productos desde el exterior. Pero ahora es mucho más sencillo y de calidad similar trabajar con proveedores locales. Hace siete años todo se transformó en Vibra Verde. Primero en Paseo Las Mercedes y ahora también estamos presentes con una segunda tienda en Los Palos Grandes. Recientemente hemos tenido propuestas para abrir un local en el estado Mérida, pero esa idea requiere de más estudio.

-¿Es una moda comer sin gluten?

-Reconozco que hacer la transición a comidas sin gluten puede ser un poco costoso. Pero la ganancia en salud es inmensa. Una pizza puede costarte hasta 5 dólares y su ingesta cotidiana puede pasarte una factura mayor. Al final comer saludable te aporta: es necesario dejar de comprar lo que te hace daño. Eso mejora tu presupuesto. Y cocinar libre de gluten es una opción. De hecho, dentro de las actividades que llevamos a cabo en los locales, patrocinamos cursos de cocina dictados por la Fundación de Celiacos de Venezuela, destinados no solo a los que padecen la enfermedad celiaca o intolerancia, sino también para todos aquellos que deseen preparar comidas saludables. La fundación nos ayuda a cumplir un papel social muy importante. Está muy pendiente de todos los productos que expendemos. En conclusión, no es moda comer sin gluten. La población a la que en principio van dirigidos nuestros productos es importante y hay que tenerlos en cuenta.

Mamá Natalia

Natalia Rivero de Romero no solo cumple a plenitud sus actividades como exitosa empresaria, en su día debe desarrollar sus otros roles de esposa y madre, de importancia capital en su vida. Aunque aclara que el apoyo de su esposo, Daniel Romero, piloto comercial, es determinante porque se mueve en el ámbito familiar como todo un campeón.

-¿Puede hablarnos de la Natalia madre y esposa?

-Este año cumplo 8 años de casada. Mi esposo Daniel es un padre fenomenal que colabora en todos los aspectos familiares que te puedas imaginar. Atiende a nuestras niñas, Valentina de 6 años y Valeria de 4, a pesar de que yo esté ausente por motivos de trabajo. Mi jornada es muy dinámica, estoy bastante ocupada por lo regular con temas del negocio, pero hago todo lo posible para no desatender todo lo concerniente a mi esposo e hijas. Hay días que son más fuertes que otros.

Emigrar no es una opción

La pregunta rondaba desde el inicio de la presente entrevista: ¿Natalia ha pensado en emigrar alguna vez?

-Confieso que la idea pasó por nuestra mente alguna vez. Justamente en los tiempos en que la escasez se hizo tan aguda en el país. Cuando era tan difícil encontrar los productos más básicos de higiene personal, por ejemplo. No niego que como familia tuvimos el deseo de irnos de Venezuela, pero al final decidimos quedarnos, seguir luchando. Decidimos emprender, y nos sobrepusimos. Con mucho esfuerzo hemos salido adelante.

-¿Lo pone fácil el accionar del gobierno?

-Aquí no hay apoyos para emprender. Consideremos todo el papeleo que hay que sacar, cada permiso exigido que a veces no reviste importancia. La cantidad de impuestos que llegan a asfixiar. Todo eso dificulta en exceso tu trabajo como emprendedora, pero una vez que has decidido iniciar tu propio negocio, no hay vuelta atrás y solo toca echar hacia adelante.

-¿Un consejo para los emprendedores venezolanos que como usted intentan no desfallecer?

-Mi consejo esencial es antes que nada estar conectado con la idea que tienes en mente. Antes de dar el primer paso para emprender hay que estar claro en lo que vas a hacer. Si no te salen las cosas como imaginabas, pero ya estás decidido, persiste. Para ser empresaria en la Venezuela de hoy solo te queda aguantar, tener paciencia y dedicación. El éxito no llega fácilmente, exige mucho trabajo. Estar consciente de esto es primordial a la hora de emprender.

La exitosa empresaria venezolana Natalia Rivero de Romero

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