El Fogón de la Editora

FRONTERAS ABIERTAS

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us

Hoy, tras siete largos años, están abriendo las fronteras entre mi país y Colombia. Bueno, corrijo: están dejando pasar a la gente a través de los puestos fronterizos que toda la vida han existido entre ambos países. Porque las trochas, los caminos verdes, las infernales zonas administradas por las plagas del Tren de Aragua, el ELN o el mismo corrupto ejercito colombiano o el bolivariano que todavía es aún peor, esos jamás cerraron los accesos chimbos entre nuestros dos países.

El vicio, el mal y lo torcido nunca toman vacaciones ni año sabático. Maduro coge una pataleta o un idiota promete recuperar la legalidad robada en nuestro país, y se abren las puertas del infierno para millones de venezolanos desesperados por querer salir de Venezuela a través de una frontera cerrada.

Parece pintar que ya van a terminar siete años de matraca, sufrimiento y atropellos sobre la Venezuela pobre, sobre la Venezuela de a pie. La Venezuela que lleva siete años brincando trochas y ríos crecidos, ante la mirada indiferente de los funcionarios de la ACNUR o de la migración colombiana, que solo resultó ser muy eficiente y humanitaria con los venezolanos para poner multas impagables a los que huyen del hambre.

Mi país lleva siete años alimentando una poderosa industria de carne humana, con el tema del paso de personas indefensas de un lado para el otro de la realidad. Siete años de mucha mala suerte, de engaños, de promesas incumplidas y de embustes. Durante esos siete años Venezuela se ha desaguado; Venezuela se ha escapado del hambre de Venezuela al costo de la intimidación, del atropello y muchos dramas aún peores que han vivido cientos de venezolanos que han pasado en todo ese tiempo de un lado para el otro.

Con o sin formalidades migratorias, Venezuela se ha derramado a través de nuestras fronteras con Colombia, pero para nuestra desgracia nacional.

El régimen de Caracas es la mala suerte, la pava que ha acabado con un cuarto de nuestro pueblo, que lleva siete años obligando al venezolano a correr hacia el Sur o hacia el Norte, a través de esa enorme línea que separa a Venezuela de Colombia, que hoy se re formaliza.

Porque, ¡de que vuelan-vuelan!

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba
A %d blogueros les gusta esto: