GALERIA DE HORRORES PROFERIDOS

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us
Quienes torturaron a todas las mujeres y hombres que hizo el régimen rehenes no pudieron ser venezolanos.
Esa gente no puede ser de nuestra tierra. ¡Tanta maldad, tanto sadismo, no es nuestro!
Los cuentos que una oye espantan. Tantos y tantos años aquellas fieras del régimen, entrenadas por los degenerados de Irán y de Cuba, perfeccionando todo el mal posible, no tiene nombre.
Toda la maldad y el sadismo de aquellos campos de concentración y exterminio de los nazis, se hicieron copias maléficas ensañadas en contra de nuestra propia gente sobre un país indefenso en Venezuela. Torturas y terror para las familias de los presos. Años tras años de llevar la vida en un vilo.
Luego de los tormentos, luego de dejar que nuestra gente fuera arrasada por las enfermedades, dejaron a sus familias convertidas en víctimas permanentes del chantaje como forma de vida.
¡Aquello debe tener un castigo! ¿Cómo puede pedir alguien “reconciliación nacional”, con olvido de aquellas infamias? ¿Qué se le puede decir a una de las tantas víctimas de prisión política y a sus familias solo por disentir? ¿Por enfrentar a una tiranía que ha
acumulado décadas de fraudes electorales, robos al patrimonio público y entrega del país a los más arrastrados facinerosos del planeta Tierra?
Las historias que están saliendo de las cárceles y centros de tortura de toda Venezuela forman parte de la galería de los horrores proferidos por un perverso régimen homicida sobre un pueblo indefenso, y eso no tiene perdón.
En el mejor de los casos: ¡Justicia! Porque en Venezuela no puede haber olvido alguno.
Aquellos malvados deben ser juzgados en esta vida, y luego olvidados en las mismas cárceles en donde destrozaron tantas otras, quitarles a ellos y a todos sus testaferros y familiares cómplices todo lo que le han robado al país, a la espera del juicio Divino del
cual no se pueden salvar…
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