CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

Hay que pararla

Pablo Medina / Venezuela RED Informativa.us

Está más que visto: el régimen del colombiano que usurpa el poder en Venezuela es puro cuento, nada más que mentiras. Maduro no se cansa de repetir que es un obrero, trabajador, luchador sindical, chavista y no sé cuántas estupideces más. Y lo cierto es que ha sido y siempre será una terrible pesadilla para todos los trabajadores de Venezuela.

Con el único fin de intimidar la protesta de los trabajadores venezolanos, las mafias del petróleo detienen y siguen juicio a un grupo de empleados de la industria, a los cuales consiguen in fraganti reclamando sus derechos.

Judicializan a un piquete de trabajadores que, según la crápula de PDVSA, pretendían secuestrar a la familia de Tarek El Aissami, ministro de Petróleo. ¡Hay que ser extremadamente diabólicos!

El Aissami es uno de los hombres más buscados del hemisferio occidental. Tiene cuentas pendientes por tráfico de drogas y lavado de dinero con tribunales federales en este país, además de estar solicitado por el Departamento del Tesoro norteamericano, la DEA, el FBI, y el Departamento de Migración. Entonces resulta que, en Venezuela, donde es capo de la poderosa mafia iraní de los hidrocarburos, su familia no cuenta con protección y es víctima de un intento de secuestro por cuatro pelabolas.

El Aissami se mueve siempre con una nutrida escolta de matones, en camionetas que parecen cajas fuertes en cuatro ruedas. Lo mismo que toda su familia y hasta su gato. Entonces nos vienen a tratar de meter el cuento de que un puñado de trabajadores de la industria, solo con pancartas, pidiendo respeto por los convenios y los acuerdos salariales, además exigiendo el reenganche de los trabajadores que fueron expulsados de las refinerías para ser sustituidos por paisanos iraníes de El Aissami, son acusados de tratar de secuestrar a los padres de esa joyita. ¡Por favor!

Maduro es solo un vago haragán, reposero del Metro de Caracas. El Aissami es un peligroso hampón de cuello blanco, que se mueve como un pez en el agua entre toda la inmundicia donde funcionan los iraníes, el terrorismo profesional y el resto del mundo árabe torcido.

Desde luego, la lucha es desigual. El régimen cuenta con los tribunales y todas las leyes para joderle la vida a los trabajadores venezolanos. Venezuela solo cuenta con Venezuela para parar a todos estos desgraciados. ¡A Venezuela HAY QUE PARARLA!

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
A %d blogueros les gusta esto: