El Fogón de la Editora

INICIO DE CLASES CON EL ESTÓMAGO VACÍO

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us

Yo estoy segura que al venezolano le interesa aún más cuándo sus salarios y sus pensiones le serán canceladas en “dólares modernos”, que cuál es el paradero de Tareck El Aissami.

Con un sueldo mínimo más bajo que el precio de un cartón de huevos, la gente no pierde el sueño por el destino de otro atracador más de la ya muy desfalcada PDVSA roja-rojita, ni tampoco por el de sus muñecas vestidas con bragas naranjas.

Lo que sí debe ser un sufrimiento para las familias allá en Venezuela es lo que se tendrá que inventar para mandar a sus muchachos a la escuela. El nuevo año escolar comienza el mes que viene y eso sí que pone los pelos de punta.

Entonces la Asamblea Eterna de 2015 se muestra “preocupada” porque El Aissami aún no ha comparecido ante la falsa justicia venezolana de un régimen corrupto. Sin mostrar, por cierto, la misma preocupación por hacer buena y ejecutar el cumplimiento de la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia en el Exilio, que le echó un montón de años encima de cárcel a Nicolás Maduro por delitos de corrupción con sus compinches de Odebrecht, y nada que alguien lo hace preso.

Una pequeña parte del país político sigue desenfocado o está respondiendo a lo que el régimen quiere que la nación piense, comente o repita como lorito. Porque no hay duda alguna, lo crítico y vital para un país destartalado no puede ser lo insignificante, cuando toda la nación esta patas «parriba».

La gran mayoría de los asuntos que dicen ser preocupación de todo un país, no se parecen en nada a las razones por las cuales la gran mayoría de las familias venezolanas viven en un permanente estado de zozobra.

Porque no puede ser, es realmente inaceptable, que una Asamblea que produjo a una figura de esperanza libertadora como la de Juan Guaidó y que luego negoció con el régimen las trampas electorales y una falsa relegitimación de Maduro, ahora venga a preocuparse nada más que por el destino de una cuerda de malandros de estado.

El mes entrante el país de verdad se enfrentará al inicio de clases. Con matrículas privadas impagables. Docentes públicos con remuneraciones en bolívares devaluadas e insuficientes. Niños raquíticos y desnutridos sin nada en el estómago, si es que llegan a ser enviados por sus pobres padres a las escuelas. Y que los diputados del país del nunca digas nunca jamás estén mirando para donde no es.

¿Torpeza, cálculo político, complacencia, Gerardo Blyde y sus arreglos? Da igual: ¡revuelven el estómago!

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