Opinión

Intolerancia del régimen tiránico contra familiares y descendientes de miembros de la Francmasonería en Venezuela

Carlos Rosales / Venezuela RED Informativa.us

Víctimas de la persecución, un régimen que no descansa en el terror, la inteligencia militar enfocó su lupa detrás de la ciudadana Yesenia Coromoto Rodríguez Navarro, la pareja sentimental del masón William Jiménez Gaviria, he aquí esta perturbadora historia:

El quince (15) de enero de 2020 sale de su residencia como cualquier ciudadano a efectuar diligencias, Yesenia Coromoto Rodríguez Navarro, decide pernoctar en la casa de sus suegros, pues al siguiente día tenía previsto una cita en la sede consular del Perú en Caracas, su plan era reencontrarse con el amor de su vida desde el exilio, la última vez que pudo compartir con William Jiménez Gaviria fue un trece (13) de mayo de 2018, en razón que su pareja sentimental para el momento del citado trámite consular, se encontraba en la ciudad de Lima-Perú, luego de haber huido de Venezuela el 14 de mayo de 2018, posteriormente que a Yesenia Rodríguez le otorgan la visa con vigencia de seis (6) meses, desde el diecisiete (17) de enero hasta el diecisiete (17) de julio de 2020, decide retornar a su hogar en el estado Carabobo, luego de haberse alojado la noche anterior en la residencia de los familiares de William Jiménez Gaviria en Caracas, al siguiente día de estar en su residencia en la ciudad de Valencia estado Carabobo, observa dos vehículos 4×4 Toyota Tacoma, vidrios ahumados, doble cabina, estacionados a las afueras del conjunto residencial en la cual moraba, similar a estos vehículos se percata haberlos visto a las afueras de la residencia de los padres biológicos de William Jiménez Gaviria, transcurren los días y en determinados lugares, cuando efectuaba sus diligencias era notoria la presencia de estas unidades, pues, sucede que el once (11) de diciembre de 2020, estando acompañada de su hija Jesse Alejandra Aguilera Rodríguez y de regreso a su casa luego de efectuar compras en un supermercado, unos sujetos sin identificación con vestimentas negras y pasamontañas le llaman por su nombre, al ignorar el llamado, le lanzan unas granadas de gas, cae muy cerca del portón y hábilmente su hija abre la puerta de entrada del edificio y logran resguardarse, los sujetos se alejan del lugar al observar a los curiosos vecinos que observan los hechos, ante el aterrador evento acuerda abandonar su residencia, y decide hacerlo junto a su hija que posee una condición especial auditiva, dejando su inmueble y demás objetos personales, se traslada a otra ciudad en el estado Anzoátegui donde viven familiares, días posteriores nuevamente observa estos vehículos con las mismas características, la situación se puso preocupante para ella y su círculo familiar, por lo que decide trasladarse a la casa de una hermana que tiene su residencia en el estado Bolívar, y casualmente días posteriores vuelve a observar estos vehículos, sin tener más opciones, traza un plan de escape para salir del país, dadas estas circunstancias considera hacerlo por el Brasil, pero llegar hasta la frontera, implica pasar por más de veinte (20) controles de alcabalas de policía, por lo que decide en conversaciones con su pareja sentimental salir por otra zona fronteriza, logra hacerlo huyendo de Venezuela junto a una de sus hijas, el día veinte (20) de enero de 2022, dejando atrás su amada Patria, su seres queridos, su hogar, sus bienes, sin saber cuándo volverá.

A pesar de haber logrado escapar del inminente peligro, igualmente Colombia no es un lugar que pueda garantizar seguridad para los perseguidos políticos venezolanos, dada la alianza que estrechan grupos terroristas con la inteligencia militar venezolana y los nexos de estas guerrillas a sectores políticos que hacen vida en el Senado de la República de Colombia, luego de haber cumplido con el esquema de vacunación para el Covid19, la ciudadana Yesenia Coromoto Rodríguez Navarro aborda un vuelo a través de la aerolínea Air France logrando llegar a la ciudad de París el 31 de marzo de 2022, y una vez desde el aeropuerto internacional Charles de Gaule, manifestó ante las autoridades, su voluntad de someterse al trámite de asilo, para la solicitud de Protección Internacional de conformidad con la convención de Ginebra, logrado de esta manera resguardar su vida, alejándose de la persecución selectiva que dirige el régimen de Nicolás Maduró contra los iniciados, familiares o parientes sanguíneos, que estén ligados a los miembros de la MASONERÍA en Venezuela.

Estamos atentos al caso de esta venezolana, que se suma a las estadísticas migratorias forzadas, y al evidente riesgo al que no sólo están expuestos aquellos que hacen vida pública, sino para cualquier ciudadano.

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