La alegría de Dios es mi alegría para siempre

Les he dicho estas cosas para que mi gozo esté en ustedes, y su gozo sea completo / Juan 15:11
Los mensajes sobre la importancia de ser feliz parecen estar por todas partes. Pero, ¿cómo puedo ser feliz cuando los desafíos personales o los asuntos mundanos me agobian?
Al recordar mi identidad espiritual como un hijo amado de DIOS, no me desespero cuando la felicidad parece inalcanzable. En esos momentos, recurro a la alegría y decido ser feliz. La felicidad es un don divino que parte de DIOS y es parte de mí, solo tengo que activarla.
La alegría es profunda e inquebrantable, inalterable ante lo que sucede en mi vida o en el mundo. No tengo que buscarla, solo necesito reclamarla. Mi alegría se basa en mi fe de que DIOS es mi fuente y mi guía, siempre presente en cada situación, por difícil que sea. Aprecio los momentos de felicidad, pero mi constante alegría en DIOS me sostiene y me empodero de esa realidad espiritual. Por lo tanto, con entusiasmo y alegría te damos gracias PADRE NUESTRO por continuar bendiciéndonos con la vida, la buena salud y los bienestares, con tu amor, tu misericordia, tu paz, tu guía, la armonía, la humildad, la integridad, la prudencia y la sabiduría, con las oportunidades, los éxitos y la prosperidad para mí y para todos en abundancia.
Definitivamente, contigo DIOS siempre se triunfa.
ORACIÓN, ESPERANZA Y FE. ¡GRACIAS DIOS POR TUS BENDICIONES!

