CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

La basura de Maduro

¡No vale, para nada! Ese poco de individuos que hacen régimen con Maduro, que están puestos de ministros o de gobernadores a dedo por las máquinas de las trampas, o de presidentes y directores de las empresas del estado no son militares. Esos tercios son solo rufianes incapaces y bandidos, que dicen ser el primer anillo de lealtad de la HAMPOCRACIA bolivariana que jefea el choro colombiano.

Maduro está enfermo. Sus valores de laboratorio son un desastre, sufre de todo: azúcar, triglicéridos, colesterol, ácido úrico y pare de contar. Algo tenía que cobrarle la vida que lleva, a quien tan mala vida da a todos los venezolanos.

Sus patrones de La Habana lo tienen «acoquillado» con el asunto de su salud. A los cubanos no podría ocurrirles nada peor que otro muñeco se les muera. ¡Mucha mala suerte! Así pues que, nada más sencillo para los chulos de la Isla que continuar llenando las bases del extinto estado venezolano con mequetrefes vestidos de color aceituna. Mientras más cuadros dentro de la alta administración del régimen tengan, mejor. Ellos los tienen medidos, saben que a estos muertos de hambre de las actuales fuerzas armadas de la patria les gusta la plata fácil y no tienen ni un poquito de escrúpulos ni vergüenza para hacer cualquier bajeza que les pidan.

Sin embargo, para que estemos claros: los militares que tienen controlada la burocracia del régimen de Caracas no son, ni mucho menos, los mejores; de hecho los que ponen son por lo general los peores. Los más malos, los más sanguinarios, los de peores notas de sus promociones, los más ladrones que se puedan conseguir. Además, con una serie de condiciones imprescindibles para el desempeño de lo que los pongan a hacer: amor al poder por el poder, al dinero y a los logros falsos de la revolución cubana, por encima de todas las cosas.

Porque para todos ellos, Venezuela es solo un recuerdo vago de un viejo patio de bolas con unas cervezas frías; pero, eso sí, repleta de oportunidades para hacer buenos negocios. Esos no son militares, esos solo son basura intragable y maloliente.

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