CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

La empresa Chevron engordando a Maduro

Pero bueno, que alguien me diga: ¿De cuál crecimiento económico está hablando el colombiano Maduro en Venezuela?

Ahora resulta que la prosperidad o la ruina de toda una nación se mide por el número de artistas y cantantes que llevan los enchufados, para que los pocos que tienen algo de plata en los bolsillos paguen un realero en dólares y los hagan esperar para que el artista cante.

¡Esa es nueva!

El “supuesto” crecimiento económico del cual habla el régimen tiene su origen en las cada vez más altas cotas de cantidad de crudo, de gas y de minerales que un montón de empresas están extrayendo de nuestra tierra, y que se reparten como botín con la HAMPOCRACIA del siglo XXI.

A la cabeza de ella, la CHEVRON norteamericana; responsable del nuevo “milagro” petrolero venezolano “Hecho en Revolución”.

Pero eso no quiere decir que ese inmenso chorro de dinero le entre, le salpique al país, ni mucho menos se transforme ni en crecimiento, ni en prosperidad nacional. Esos gigantescos ingresos se reparten entre los pillos bolivarianos y las empresa extranjeras, que les importa un comino que esa plata se la roben los malandros del siglo XXI a todo el pueblo venezolano o no.

En Venezuela lo que está ocurriendo es el feo cuento del ciego y de quien le da el garrote. No hay ni engañados ni timados. Estamos en presencia de consorcios transnacionales sin alma alguna, sin escrúpulos de ningún tipo, quienes dotan día tras día de miles de millones de dólares a los personajes de una dictadura que se roban el patrimonio de todo un país, y sin que nadie les diga nada.

Así, sin aviso ni protesto, sin vaselina y a calzón quitao, los principales gobiernos del hemisferio occidental se hacen los pendejos, más bien colaboran en lo que pueden, para que un grupo de rufianes se mantenga el tiempo que sea desfalcando a todo un país, mientras hablan de derechos humanos. Al estilo africano. Sin pruritos ni necesidad de fingir. Dándoselos de “buenos”, haciendo exigencias estúpidas de elecciones “libres y justas” en medio de una dictadura feroz que, ni por el carajo, tiene la más mínima intensión de alternar el poder con nada ni con nadie.

Seguramente el caliche Maduro eso es lo que entiende por crecimiento y por prosperidad. Es decir, la suya y la de sus compinches.

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