Reflexiones

La esperanza no defrauda

La realidad en la que nos encontramos nos muestra un panorama sombrío lleno de Angustias, temores, miedos e incertidumbres. Cada día estamos bombardeados por noticias trágicas; invasiones, guerras, terrorismo, catástrofes, terremotos, tormentas, huracanes y un sinfín de malas noticias que nos intoxican y quitan La Paz.

Es tiempo de entrar o volver a nuestros corazones para revisarnos, evaluarnos y ver en lo más íntimo de nuestro ser lo que nos inquieta y nos angustia.  Es desde el corazón que podemos encontrarnos con nosotros mismos, porque nos ayuda a reconocer nuestra realidad más auténtica y profunda.

Lamentablemente la interioridad es un valor en crisis, pues nos quedamos en la periferia, en lo superficial, donde prevalece la apariencia, el Confort, el egoísmo causa y raíz de tantos males.

La verdadera Esperanza está abierta a la presencia Activa de Dios, pues es la fuerza que todo lo crea, todo lo renueva y todo lo transforma, pues la Esperanza es el combustible que mueve nuestra mente y nuestros  espíritu para hacer cosas extraordinarias. La Esperanza nos mueve a desarrollar la Supra Conciencia con la cual construimos nuestra identidad y el sentido de nuestra vida. Por lo tanto la Esperanza no es algo abstracto, efímero y mucho menos un elemento que tranquiliza nuestra conciencia, por tanto la esperanza es activa, dinámica, renovadora y transformadora.

La Esperanza nos mueve a rechazar tantas angustias y preocupaciones.

La Esperanza tiene puesta su Esperanza en Dios.

“Deseo que el Dios de la Esperanza los colme de todo gozo y paz en su Fe, hasta rebosar de Esperanza por la fuerza del Espíritu Santo” Rom. 15,13.

“Vivirás tranquilo, porque hay esperanza; estarás protegido y dormirás confiado” Cfr. Job.11,18.

Por la fuerza de la Esperanza puesta en Dios es la manera más efectiva de derrotar al pesimismo, el desencanto, el Estrés y tantos miedos que nos paraliza.

Por el poder de la fe, tenemos que ser personas positivas, no podemos estar estancados contemplando las crisis y los problemas.

Que la Luz del Dios Altísimo ilumine nuestras mentes y nuestros corazones para que caminemos con entusiasmo en la Alegría de la Esperanza. No estamos solos, Dios se manifiesta en nuestras vidas en medio de todas las calamidades.

La vida es hermosa, vívela intensamente y sin miedos. Que El Señor nos ayude a caminar en la Esperanza de un futuro Mejor.

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