Internacional

La isla de Cuba hoy está famélica, arruinada y en la peor de las miserias

  Glenda Romero / Venezuela RED Informativa.us 

 ANTONIO CALATAYUD

CARTA ABIERTA A LAS FUERZAS ARMADAS DE CUBA.                              

Ante la grave y dramática situación que sufre hoy el pueblo cubano, víctima de los crímenes y abusos del Partido Comunista y de la  disfuncional y corrupta Familia Castro, donde un pueblo noble y digno ha sido oprimido, sus derechos han sido violados y su presente es sólo de  miserias y necesidades, sin libertades ningunas, es más  que evidente la responsabilidad y el deber de las Fuerzas Armadas Cubanas, de la mayoría de los oficiales, clases y soldados que la componen, de dar un paso al frente, apoyar las legítimas aspiraciones de libertad y democracia de la mayoría del pueblo y propiciar los cambios necesarios e imprescindibles para así dar termino urgente a la tirania que nos desgobierna.               

 A esa mayoría uniformada y profesional, que no tiene las manos manchadas de sangre ni ha sido cómplice  de los crímenes de lesa humanidad perpetrados por los altos mandos del Partido, de la Contra-Inteligencia Militar y de la Seguridad del Estado, le toca ahora el compromiso histórico y la responsabilidad moral de dar un paso al frente, propiciar el cambio y abrir el país cubano a una era de democracia, libertades plenas, oportunidades y prosperidad para la familia cubana toda.

La Cuba castro-comunista de hoy, en total desastre y bancarrota, no le da leche a los niños, ni alimentos suficientes a la familia ni libertad a los ciudadanos.   

Es una Cuba famélica y desesperada, sin medicinas, sin gasolina, sin electricidad ni transporte.     

Las casas en ruina, los edificios cayéndose a pedazos, los hospitales en crisis, la basura en las calles, los sueldos por el piso y los precios por los cielos.                                          

Y mientras tanto, Raúl Castro, Ramiro Valdés y el resto de los grandes culpables y mayimbes, criminales de la guerra sucia contra su propio pueblo, viven en mansiones de lujo, tienen cuentas millonarias en los bancos del extranjero y se dan la gran vida, explotando, durante 65 años, a todo el pueblo.                                       

Estas tristes y terribles realidades exigen y demandan una contundente  y general respuesta del pueblo cubano y es necesario que,  en ese momento crucial, cuando la brava juventud y las valientes mujeres cubanas tomen una vez más las calles de los pueblos y ciudades del país,  en su día grande de protesta nacional, que los segmentos democráticos y nacionalistas dentro del Ejercito, la Marina, la Policía y la Fuerza Aérea, respondan virilmente, sumándose a la aspiraciones de libertad de nuestro pueblo.                         

Si las Fuerzas Armadas han sido parte del problema, que sean ahora parte de la solución.                     

Que se descabeze la Dictadura; que se constituya un Gobierno de Salvación Nacional; que se ilegalice al Partido Comunista, que se libere a los presos politicos, que se abra el país al regreso de los cubanos del Exilio y se ejecuten, en juicios sumarisimos, igual que en Rumanía, a los grandes culpables que no hayan escapado cobardemente del país en los aviones que ya tienen preparados para una rápida fuga.                             

Eso y que se abra la nación a una era de democracia republicana, libertad de prensa y de conciencia, economía de mercado y derechos humanos.                   

Que se prepare a la nación y se comprometa a la ciudadanía a una hoja de ruta que incluya el rápido camino a una democracia republicana, con elecciones libres, con multipartidismo, libertad de prensa y de conciencia, total transparencia y observadores internacionales.

Que se convoque y celebre una Asamblea Constituyente, donde el pueblo se de soberanamente una Constitución democrática y libre.       

Una Cuba para los cubanos, sin injerencias extranjeras ni dictaduras domesticas.                       

«En vez de un país de proletarios, una nación de propietarios», como hemos propuesto en El Plan Maceo                               

Una Cuba  para todos los cubanos, como la soñó Martí.                                  

Sin campos de concentración ni paredones de fusilamiento.                                   

He ahí nuestra propuesta, nuestro llamado urgente a las Fuerzas Armadas de Cuba.                                            

En las manos de Ustedes y del pueblo todo está la libertad, la felicidad y la prosperidad de Cuba.                

Nadie nos va a ayudar si no nos ayudamos a nosotros mismos.                                    

El momento es ahora, es ya, es ahora mismo.                           

CUBA ESTÁ DE PARTO.

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