CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

¡La misma cantaleta!

Yo, Pablo Medina, por la calle del medio, PIDO la renuncia y el enjuiciamiento de Vladimir Padrino por ladrón y traidor a Venezuela. ¿No y que tiene que ver con la custodia de los recursos del país? ¡Pues no lo hace, se los coge!

Padrino está metido hasta los hombros en el saqueo de todo lo que pueda tener algún valor en Venezuela. Es un pillo y es cómplice de su “pobrecito comandante en jefe que anda pariendo” por ayudar a una Venezuela que cada vez se hunde más y más.

Igual pido la renuncia y un antejuicio de mérito para el colombiano Nicolás Maduro por tener patas «parriba» a todo un país, mientras él y otros fulanos de su régimen roban a manos llenas todo lo que produce nuestra tierra. Para luego salir con el cuento de que los ladrones son otros, que no hay plata para pagar en dólares los sueldos y las pensiones de los trabajadores en Venezuela, que si el imperio es maluco y no-sé-cuántas estupideces más.

¡Presos, vale!

Todos ellos con bragas de tres colores tras las rejas en cárceles especiales, como las mandó a construir el presidente Bukele en El Salvador. Que los pongan a aprender oficios: corte, costura, repostería, hacer helados, como tienen ellos a la mitad de Venezuela: ¡reinventándose!

¡En Venezuela nadie está luchando en contra de ninguna corrupción ni-que-ocho-cuartos! En Venezuela lo que estalló es una guerra descampada entre bandas criminales rivales.

Lo que ocurre es que ahora ellos quieren que lo sepamos, en vivo y en directo. Por eso es por lo que salen por todos lados las porquerías, las detenciones, las caletas.

Solo muestran, solo dicen, lo que Maduro, sus cubanos y el resto de los maleantes de su círculo quieren que sepamos. Lo que no dicen es la verdad: que Maduro está enfermo y están acomodando lo de la sucesión del colombiano. Por eso es que, a todos ellos, les conviene una Venezuela entretenida, distraída, con la mirada puesta en una pelea entre de bandas del alto régimen. O sea: una reyerta de barrio entre el chavismo y el madurismo.

Porque, detrás de “eso”, que también es cierto, todavía hay más y más mugre.

Pero, por favor: ¿ya no pasamos por ahí cuándo Chávez se estaba muriendo, se midió con Capriles, la oposición lo venció con más 750 mil votos por encima, luego se fue para Cuba, se murió en diciembre de ese mismo año y lo dieron por muerto tres meses después?

¡Pero si es la misma cantaleta!

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