Opinión

¡La patria grande que nos han arrebatado!

Carlos F. Ochoa Palau / Venezuela RED Informativa.us

Han transcurrido más de 500 años de aquel descubrimiento mítico que se nos vendió a los Latino Americanos como algo que debió deslumbrarnos al tenor de paradigmas que hoy Ya muchos sino todos hemos asimilado como un burdo cuento de piratas que asaltaron nuestras tierras para aparte de someternos como nativos, hurtarnos todas nuestra riqueza y forjar, no el nuevo Mundo que hubiésemos anhelado, sino para engalanar y fortalecer una decadente Europa y sobre todo una España que se hizo llamar Madre Patria y que de Madre nada y de Patria peor.

Hoy nuestra Latinoamérica a la que llamaré Patria o Patria Grande como la denominan aquellos políticos que juegan muy sutilmente con una fraseología subliminal para recordarnos que este Subcontinente nos pertenece no solo en lo territorial sino en lo dogmático y que desgraciadamente ello nos ha hecho mucho daño porque hemos sido simplemente caldo de cultivo de semillas de ambos extremos y tendencias que lo único que ha florecido es el sometimiento a la pobreza, carencias y un subdesarrollo intelectual y económico que no nos ha permitido crecer y ser libres. Hoy Precisamente ante una cruenta guerra que el Mundo especta por lo desigual, atrabiliario y cobarde de parte de un Dictador totalitario moderno surgen ciertas verdades que todos las conocíamos pero que la inmoralidad política la ha sopesado y son los famosos Oligarcas Rusos, una pléyade infame de Millonarios que a costa de la Riqueza de una Nación a partir de la caída de la URSS y por ende de un pueblo que no conoce todavía el Desarrollo al igual que el Nuestro, se da el lujo de mantenerlos y mucho hasta admirarlos por su destellos y logros inconmensurables generalmente mal habidos y que en ese argot de la Rusia imperial se llaman Oligarcas, nada lejos y similar a las oligarquías políticas latinoamericanas que bajo otras denominaciones menos rimbombantes y tal vez hasta confidenciales y reservadas han lucrado por siempre con la riqueza de nuestra Latinoamérica y cada Pais que la conforma tiene una historia que contar. Son más de 500 años de aceptar la misma historia que nos conduce al mismo final: carencias, desempleo improvisación y hurto de nuestras riquezas para luego seguir en lo mismo a través de slogan subliminales que dan cuenta que izquierdas y derechas transitan por vías paralelas que al final se unen para dar el nefasto resultado que hoy convive en todos nuestros Países y que al final se reduce en la frase: Engaño!

De nuestros descubridores históricos solo hemos aprendido lo que nos trajeron a bordo en aquella flota de carabelas y que hoy saltan a la vista sobre todo en la clase política que se ha pasado estrangulando nuestra resistencia a permanecer indemne a nuestras raíces fuertes y con convicciones de que esta tierra es nuestra y por siglos vilipendiada pero la convicción persiste a pesar de la lucha diaria que libramos ante la arremetida dogmática de que cierta izquierda maquillada hoy por un progresismo liberador o una Derecha de prosperidad son la tabla de salvación para nuestra esclavitud socio política que en este vasto territorio llamado Latinoamérica desgraciadamente no encontraremos sanación porque los que nos descubrieron hace más de 500 años nos dejaron la semilla del sometimiento y todavía no inventamos el antídoto. Aquellos que hoy y hace décadas emigraron fuera de nuestras fronteras Latinoamericanas han dado ejemplo de haber trascendido; hablamos de esa fuerza latina que aprendió a pensar diferente y descubrió que en nuestra tierra vivimos sometidos y por ello hoy son un contrapeso con pensamiento más conservador en el primer Mundo anglosajón, a sabiendas que el Globalismo no conviene para el desarrollo de nuestros pueblos ni de nadie se anticipan nuevos vientos con corrientes conservadoras patrióticas, pacificas pero fuertes, con clara visión próvida y pro familia desechando el izquierdismo radical y las extremas derechas atrabiliarias en todas sus manifestaciones y que los politiqueros latinoamericanos con recetarios emanados por nuestros mañosos descubridores han hecho catedra por décadas y hoy enquistados en foros y grupos pretenden auto proclamarse como Paladines en nuestros Países y no han sido otra cosa que Agoreros del Desastre.

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