El Fogón de la Editora

LA RAÍZ DEL PROBLEMA MIGRATORIO

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us

Los pueblos no huyen masivamente despavoridos de sus tierras de siempre, de su lengua madre, de sus costumbres y de sus aromas por el hobby de la aventura.

Ahora que la administración Biden/Harris, un tremendo error por donde lo veas para este gran país, pretende arreglar el pavoroso desbordamiento humano que presiona nuestras fronteras, intenta cerrar a cal y canto la entrada sur de Estados Unidos a los miles y miles de seres humanos abandonados de la protección de la Gran América.

Una muy insensata y poco responsable forma de encarar los grandes problemas de este hemisferio, por parte de un Departamento de Estado que tiene muchísimo que decir sobre las crisis domesticas de nuestros vecinos de continente.

Las tremendas torpezas, una detrás de otra, del señor Blinken y de quienes dicen conocer “el patio trasero de América” que tiene como asesores hemisféricos, han hecho de la frontera sur de Estados Unidos un enorme campamento de refugiados.

Casi cuatro años de paños calientes. Casi cuatro años de la señora Kamala Harris inventándose campos de concentración con otros nombres, sembrados en nuestros países vecinos. Países tan endiabladamente disfuncionales y genocidas como las soluciones de contención extraterritoriales inventadas por esta administración federal que emulan a las de los nazis hace casi noventa años.

Si América no ayuda, como siempre hizo, a reparar los enormes problemas que atormentan a pueblos enteros. A ponerle control a gobernantes que enloquecen y exterminan a naciones completas. Si América no retoma el rol de custodio y guardián de las libertades y de la vida humana en este hemisferio, la presión migratoria llegará un momento que será imposible de contener. No habrá muro suficientemente alto ni hombres suficientemente bien armados para disuadir a la gente a entrar en este país.

¿Es acaso que el presidente Joe Biden no termina de comprender que lo que está en juego es el concepto que compartimos en este continente sobre la forma de entender la vida humana?

¿Hay que recordarle al señor presidente y a todo su gobierno que América tiene que estar, por definición y por su naturaleza, del lado del bien y del respeto a la vida humana?

Ya el Partido Demócrata de este país no puede seguir estando del lado del sostenimiento de la esclavitud, como ocurrió en la época de la Guerra Civil Norteamericana.

Alla los chinos, los iraníes, los rusos, los cubanos, los nicaragüenses, los venezolanos y el resto de los miserables gobiernos y gobernantes que hacen en sus pueblos un infierno de la vida humana. ¡Pero América no es así!

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