Militarización y muchas filas por comida en La Guaira y ahora el riesgo de enfermedades por contaminación

Glenda Romero / Venezuela RED Informativa.us
La Guaira está ahora militarizada, justo cuando se cumplen nueve días del terremoto y seis meses de que EEUU capturó a Maduro y a su esposa en Caracas. Hay largas filas de personas que esperan su turno para recibir comida, mientras continúa la remoción de escombros. Aún las labores de búsqueda continúan, a pesar de que la probabilidad de encontrar a más personas con vida disminuye con el paso de las horas, pero el rescate de un vigilante este jueves ha entusiasmado a Venezuela. Cientos de miles de venezolanos se han integrado a las labores de rescate en las edificaciones afectadas y han organizado recolecciones de insumos y traslado de donaciones.

Según cifras oficiales, hay más de 17.800 voluntarios y el viernes pasado, la Organización Internacional para las Migraciones de la ONU (OIM), señaló que hasta 6,76 millones de personas podrían haberse visto afectadas por los terremotos. Entretanto, numerosos venezolanos se han integrado a las labores de rescate en las edificaciones afectadas y han organizado recolecciones de insumos y traslado de donaciones. Según cifras oficiales, hay más de 17.800 voluntarios. El viernes pasado, la portavoz de la Organización Internacional para las Migraciones de la ONU (OIM), Zoe Brennan, señaló que hasta 6,76 millones de personas podrían haberse visto afectadas por los terremotos del 24 de junio.

Otra calamidad es el riesgo a las enfermedades, por el hacinamiento. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que se pueden producir brotes de enfermedades en Venezuela, incluidas algunas que pueden prevenirse con una vacuna y esto debido a lo que consideró una baja cobertura de inmunización. “La cobertura de vacunación en Venezuela, especialmente contra el sarampión y otras enfermedades, ya era baja, por lo que el riesgo de que se produzcan casos de sarampión y otras enfermedades es elevado en estos momentos”, manifestó el director para emergencias en la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Ciro Ugarte.

En una videoconferencia con periodistas, señaló que el riesgo es particularmente elevado en los refugios, “donde la transmisión de estas enfermedades puede ser muy alta”. Indicó que una preocupación adicional y que también tiene que ver con la prevención de cualquier brote es la calidad del agua, que en estos momentos no está asegurada en las zonas más devastadas por la catástrofe.“Lamentablemente, el suministro es escaso, por lo que resulta muy difícil evaluar la situación en todos los refugios, y por eso es una prioridad evaluar la calidad del agua que se suministra a la población, sobre todo en los grandes refugios”, explicó en una teleconferencia con periodistas en Ginebra.




