CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

Mirar para otro lado

Todo indica que ya le llegó a su fin la luna de miel entre la dictadura del colombiano Nicolás Maduro de Venezuela y la administración norteamericana de Joe Biden.

Pero, eso sí: a la parejita le alcanzó el tiempo suficiente para canjear a cinco malandros venezolanos del chavismo que trabajaban para la CITGO, pero con pasaporte norteamericano, a cambio de las dos joyitas que son los sobrinos de Cilia Flores, presos por narcotráfico. La historia de amor no alcanzó para cambalachar a Cliver Alcalá con alguno otro norteamericano secuestrado por el régimen de Caracas. Tampoco le tocó la buena suerte al también colombiano Alex Saab quien, según las fichas de Miraflores, es la cabeza de la diplomacia de la narco-dictadura venezolana.

La Ley BOLIVAR aprobada por el Senado de Estados Unidos le metió un frenazo a las lecciones de democracia que Maduro estaba recibiendo del gobierno de Joe Biden. La administración federal de este país tiene días que no habla de sus “elecciones libres”, ni de la reapertura de su embajada en Caracas.

De todo lo que ambos grupos han compartido y vivido juntos, solo queda la CHEVRON perforando, transportando y embarcando un increíblemente grande porcentaje del crudo venezolano. Eso sí: vendido al descuento o al remate, en efectivo, poniendo a los tanqueros y supertanqueros a esperar largos días para su llenado y a pagar la factura en dólares cash. Un ejemplo de como desvían los dólares hacia otro destino y no contribuir a pagar salarios en dólares

Total que la Ley BOLIVAR ha replanteado las extrañas relaciones entre el gobierno federal norteamericano y el narcoestado venezolano. Solo en un rincón se continúan mirando ambos gobiernos como iguales: en el petróleo. La Ley BOLIVAR apenas deja una pequeña esquina al gobierno de este país, para conectarse con la dictadura de Caracas. Los altos intereses de cualquier naturaleza que afecten a América, como es el caso del crudo, hacen necesario la sobrevivencia de las relaciones con CHEVRON, técnicamente el reemplazo de PDVSA, ante la ruina total y completa de esta.

Ahora toca esperar los pronunciamientos del Departamento de Estado en relación a las manifestaciones y marchas multitudinarias de los trabajadores y pensionados venezolanos por la dolarización e indexación de sus sueldos y pensiones.

Seguramente colocarán el mismo disco rayado que utilizaron en su momento, para no involucrarse con las manifestaciones y represión de la cual fue víctima el pueblo cubano hace un par de años; así como el pueblo de Nicaragua sometido por una bruja y otro narcodictador.

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