El Fogón de la Editora

NI PATAS NI CABEZA

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us

Acá, en Estados Unidos, todos estamos claritos. El exilio venezolano, los millones que hemos escapado de nuestro país o por la persecución de la dictadura o la falta de libertades o por el hambre, vemos como el absurdo de 2020 la convocatoria a Referéndum Revocatorio en contra de Nicolás Maduro.

Preguntar para evaluar por el desempeño de un “presidente” ilegitimo es un disparate. La condición de Maduro como usurpador de todos los poderes públicos venezolanos, simplemente hace pensar que esa “consulta” es de naturaleza loca; ¡o muy mal interesada! Por Dios: ¡Maduro es un dictador!

¿Cómo se le pregunta a la gente de una cuadra si el azote del barrio ha sido “bueno” o “malo” en su “oficio” como ladrón? Es decir, es como consultar si el delincuente ha hecho bien o no sus “trabajitos” entre sus víctimas dentro de la comunidad. Nada que ver: ¡Se le hace preso!

Yo no soy ni abogada ni constitucionalista, uso, igual que usted, el más elemental sentido común, la lógica de sobrevivencia con que Dios Nuestro Señor me dotó. ¡Es que es de librito!

Si Nicolás Maduro llegó a la presidencia haciendo trampas en los comicios de 2017. Si llevamos tres años escuchando a los «guaidolovers» con la cantaleta del “cese de la U-SUR-PA-CIÓN”, ¿ahora estamos jugando a preguntar si el “señor” lo hizo bien o mal, como lo que no es? ¡Absurdo!

Repito con todas sus letras: ¡Nicolás Maduro es un vulgar dictador! Además, todo indica que en las elecciones de 2013, también hizo trampas. Por eso, no tiene sentido alguno preguntarle al “soberano” si el “presidente” de la república, que es un dictador maquillado como primer mandatario por un CNE de su pertenencia, lo ha hecho “bien” o “mal” en estos últimos años. Y, de paso, pegar a la respuesta, que todos sabemos también cuál será, la clave para facilitarle la vida a Maduro para que continúe haciendo de las suyas; solo que como “dictador refrendado” por el resto del periodo constitucional, o hasta el “infinito y más allá”.

Porque: no han variado en nada ninguna de las condiciones que le permitieron hacer las trampas, tanto en 2017 como en 2013, que le pusieron en donde está. ¿O sí?

La oposición y la dictadura otra vez montan una polla de dominó en pareja, y hacen lo increíble y hasta lo imposible para eternizar a lo malo y al mal en nuestro país.

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