La Columna de Pablo Medina

Ni perdón ni olvido

Pablo Medina / Venezuela RED Informativa.us

Operación David fue el nombre clave que utilizó un grupo de militares y policías venezolanos, comandados por el capitán Juan Caguaripano, que consistió en la toma del Fuerte Paramacay, en agosto de 2017.

Esta acción de Resistencia tenía por objeto alzarse con un importante parque de armas, que permitiera sostener la lucha armada por la recuperación de Venezuela. ¡Así, sin tonterías!

Desafortunadamente el intento termino en fracaso. Los comandos por la Libertad fueron abatidos, y muchos de los heridos rematados tras deponer sus armas. Aquellos que quedaron con vida, fueron trasladados a las siniestras instalaciones de terror y tormento del régimen, siendo víctimas permanentes de las más crueles e inhumanas prácticas de tortura.

En condición de “rebeldes, y no de enemigos tomados en combate, la dictadura ha aplicado toda su saña sobre estos venezolanos. El terror de Padrino, Maduro y de sus jefes cubanos, por réplicas de futuros alzamientos militares, ha convertido a estos hombres presos, en objeto de los más siniestros tratos y vejámenes.

Ahora, tras haberlos convertido en guiñapos por el dolor, el hambre y la enfermedad, se los entregan a Iris Varela, para revolverlos con presos comunes; enviándolos a los infiernos asquerosos del sistema penitenciario venezolano. Por otra parte, los partidos del G-4 y el interino Juan Guaidó no los reconocen como presos políticos. Así como tampoco a los otros militares que entre todos suman 270.

¿Cómo se puede llegar a pensar en tener piedad con estas bestias del régimen, cuando son capaces de esas y otras tantas atrocidades más, con los propios venezolanos?

Definitivamente, ¡No puede haber NI PERDÓN NI OLVIDO por todo lo que han hecho y siguen haciendo con nuestro pueblo!

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