Ningún país está exento de respuesta militar de EEUU, advierte el secretario de Guerra Pete Hegseth

Este sábado 6 de diciembre el secretario de Guerra de EEUU, Pete Hegseth advirtió a las organizaciones criminales transnacionales y a los Estados que las respaldan, que las fuerzas estadounidenses tienen la orden de usar fuerza letal contra el tráfico de drogas vinculado al terrorismo. «Si trabajas para una organización terrorista designada y traes drogas a este país en un barco, te encontraremos y te hundiremos», sentenció Hegseth, delineando una política de «cero tolerancia» en las rutas marítimas hacia Estados Unidos. dijo Pete Hegseth.
Hegseth envió un mensaje geopolítico claro, en alusión directa a regímenes que amparan estas actividades en el hemisferio, como el de Maduro. Al referirse a la disposición de Donald Trump de actuar militarmente para defender los intereses nacionales, el secretario fue tajante y dijo que «ningún país de la tierra dude de eso ni por un momento». Para validar la credibilidad de estas amenazas, Hegseth citó el éxito de la «Operación Martillo de Medianoche», la cual, según afirmó, logró «obliterar» el programa nuclear iraní, tras décadas de titubeos de administraciones anteriores.
«El presidente Trump dijo que no pueden tener una bomba nuclear, y lo decía en serio. Otros lo han dicho, el presidente Trump lo hizo», enfatizó. Del mismo modo, destacó las acciones «limitadas pero letales» contra los hutíes en Yemen como prueba de que la actual administración está dispuesta a restaurar la libertad de navegación y la seguridad fronteriza mediante el uso de fuerza decisiva.
La frase de Hegseth impacta en un contexto de alta tensión en el Caribe, donde EEUU tiene desplegados activos navales bajo la premisa de combatir el narcoterrorismo, una etiqueta que Washington ha utilizado para describir la participación de altos jerarcas venezolanos en el tráfico de estupefacientes.
Hegseth concluyó asegurando que la estrategia actual se basa en la «Doctrina Weinberger» y en las lecciones aprendidas en Irak y Afganistán: objetivos claros, fuerza abrumadora y una teoría de victoria creíble, evitando guerras prolongadas pero garantizando la eliminación de la amenaza.



