Opinión

No es que no entiendan

Santos Luzardo / Venezuela RED Informativa.us

¿Veinticinco años no bastan para saber de qué se trata la tragedia nacional?

La respuesta sería la misma a la realidad que motivó a Bolívar, el 4 de julio de 1811, a preguntar en ese sentido a los políticos de entonces, atrincherados en mil excusas adornadas de retórica para ocultar su incompetencia y cobardía.

Todo este tiempo ha transcurrido con militares que protestan en plazas o por las redes, no que hagan la guerra para lo que se supone que fueron formados y de lo que bastante presumieron y se sirvieron. ¿Dónde está defender la Patria aún a costa de la vida si fuera necesario?

También, bastante que dicen que no dejan de ser militares por pasar a situación de retiro, pero si le preguntan a algunos ¿por qué no hacen la guerra? verán que son más politiqueros que militares, no harán más que lanzar improperios contra los criminales y criticar sus acciones.

Los adecos y copeyanos crearon un sistema perverso con apariencia de democracia, porque así decía la Carta Magna y lo repetían hasta el cansancio, pues la Constitución chavista dice lo mismo y ellos también repiten hasta el cansancio la misma cantaleta. La mentira ha sido la única verdad en los últimos 66 años y esa medicina, que una vez sirvió a los de la Cuarta, ahora se vuelve contra ellos. Llamamos medicina al sistema falsario, sus mentiras, gran corrupción, crímenes e inmoralidades.

El país está sumido en las cochinadas de la agenda chavista, repetida, además, nada nuevo: que si los robos a PDVSA, que si las primarias, que si la consulta nacional por el Esequibo, que si las inhabilitaciones, que si las sanciones, que sí no cumplen la grosera parodia de acuerdos en donde quieran ir a pasear los parapeteros que sirven al cártel usurpador.

Quienes no entendemos somos otros. ¿Por qué si dicen que no hay estado de derecho, hablan del derecho como medio para la consecución de su protagonismo político?

¿Por qué si saben que los poderes del Estado son usurpados por cárteles criminales, pretenden que ellos les hagan elecciones y les den el triunfo a quien sea que el pueblo desesperado, aturdido y equivocado, como siempre, desea por salir de la tragedia chavista?

¿Por qué seguiremos creyendo que tenemos estadistas en la palestra pública con el cuento de que se asesoran con un equipo milagroso de sabios? «El talento sin probidad es un azote». Hoy, junto a nuestras riquezas, se ha convertido en la etiología de la catástrofe nacional.

¿Dónde están las personas idóneas, con las virtudes de honestidad, decencia y amor a este país, pero de verdad, no de autocalificación?

La opción del menos malo, para salir de la tragedia, no solo es un salto al vacío, sino una fe de vida en el abismo de la ignorancia y la peor decisión.

Siguiendo con la narrativa de lo asombroso nos preguntamos ¿por qué las denuncias de las tropelías que cometen los criminales?, ¿acaso no es propio de su acervo ideal y conductual?, ¿será que se hace por protagonismo político? Los criminales se combaten con las armas idóneas, por no hacerlo hemos sufrido 25 años y seguiremos hasta que se tome el camino de los sabios libertadores.

El derecho es una falacia, en tanto no se mantenga la vigencia del imperio de la ley, que avala el poder de las armas. ¿Qué discuten los leguleyos pretendiendo sacarle punta a una bola de billar solo porque quieren protagonismo?

Denuncian por ejemplo: una vía de hecho ante un poder usurpado y que han denunciado como tal, pues justamente es la vía de hecho que tutela el poder secuestrado lo que impone una realidad que no aceptan, pero que darán sus resultados dañosos, y ¿el estado de derecho y justicia de la Constitución?

La respuesta podría dar risa porque todos entienden que quien manda es el crimen organizado. ¿Entonces a qué juegan?

De la Orden de los Caballeros de Fénix

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba