La Columna de Pablo Medina

No somos un rebaño

Pablo Medina / Venezuela RED Informativa.us

¡Los venezolanos que se sientan representados por La oposición o por el NARCOGOBIERNO de Caracas, que levanten la mano!

Esa gente no puede decirnos que se arreglaron, en nombre de todo un país en México o en donde sea, y esperar que nos quedemos como mudos. Es absurdo que un pequeñísimo grupo haya decidido, por todos nosotros, posponer la recuperación de las libertades colectivas y públicas de toda nuestra gente. ¡Venezuela no es un pollo asado a compartir por presas, hasta que llegue 2024! ¡Que se dejen de vainas!

La Resistencia propone al pueblo venezolano, tanto a los que están adentro como a todos aquellos que estamos afuera, la realización de un gran debate nacional que discuta sobre los tiempos políticos de la Venezuela de ahorita.

Porque ¡al pueblo de Venezuela no se le puede seguir tratando como si fuera REBAÑO!

Si de verdad podemos conseguir una salida institucional para iniciar la recuperación de nuestras libertades por alguna vía electoral: Lo primero es lograr las condiciones políticas y electorales: Libertad de los presos políticos (civiles y militares), rectores del CNE independientes, nuevo registro electoral, voto manual y sin presencia de las fuerzas armadas.

Sencillito. Si las elecciones se llevan a cabo con absoluta y verificable libertad. Bajo fiscalización internacional, con capacidad convenida de veto. Inmediata reconstrucción de la base electoral, así como la apertura de todos los mecanismos que mejoren la transparencia del funcionamiento del árbitro electoral. Entonces, y solo así, bajo esa metodología, es que se podría aceptar un evento electoral presidencial, pero, eso sí: ¡lo más pronto posible!

Lo demás es un disparate. ¿Cómo es eso de que nos apegamos a los plazos que establece la constitución para medir a un individuo no reconocido como presidente legítimo de Venezuela, un individuo que hizo trampas en las elecciones de 2018 y también en las de 2013, como si hablásemos de un candidato común y corriente?

Porque no tiene nada de “común” ni mucho menos de “corriente”, aceptar medir a un dictador, mejor dicho, ¡un capo!, esperando para ello dos largos años, en contra de cualquier demócrata para complacer los negocios de unos pocos.

Repetimos: En caso contrario, como ya es costumbre: si oposición y régimen convienen en llevar a cabo lo de siempre, es decir, más de lo mismo, entonces que los países que apoyan la vuelta de la democracia y la recuperación de las libertades en Venezuela doten a la Resistencia nacional con armas y recursos para que reconquistemos a nuestra tierra.

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