CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

Nos tocará hacer lo mismo que una vez hicimos

La condición de país soberano de Venezuela es una gran mentira. Venezuela es hoy en día, por invitación de este régimen traidor, una neocolonia de las potencias más criminales e inescrupulosas del planeta. A nuestro país no solo hay que refundarlo, hay que reinstitucionalizarlo y recablearlo en todo su tejido democrático. Con Venezuela hay que empezar por recuperar su libertad.

A la cabeza del régimen se encuentra un colombiano de pacotilla, convicto y confeso de haber llevado a cabo al menos en dos oportunidades fraudes electorales para mantenerse en el poder. Las fuerzas armadas se dedican al narcotráfico internacional bajo el amparo de lo que una vez fue un estado y a cuanto negocio chueco o ilícito necesite de la protección o de la extorción de quienes tienen el control de las armas en el país.

El contrapeso político, en su gran mayoría, está comprado por el poderoso chorro de dinero que, sin control de ningún tipo, entra y sale del país a cuenta de las marramuncias de un estado fallido y delincuente que no tiene ningún escrúpulo en asaltar todo lo público y lo privado que se le llegue a atravesar.

Así pues, ¿qué oposición representa Juan Guaidó y su banda-Asamblea de 2015? y cuanto fantasma surja del entramado político de laboratorio como Leocenis García o cualquier otro avispao que invente el régimen, son brochazos de pintura muy aguada de democracia de mentiras, para intentar cubrir la mugre de la dictadura que existe en nuestro país.

Las pandillas del régimen se llenan la bocota con el embuste de que Venezuela es un país soberano. Eso aunque los jerarcas de la dictadura cubana, los ayatolas iraníes, los rusos o los chinos sean quienes dicen qué, cómo, cuándo y cuánto es que la miserable revolución del infame Chávez pueda hacer.

Con el cuento de la protección de todas esas siniestras potencias sobre la permanencia del régimen de Caracas, el mundo libre le ha cogido miedo a actuar contundentemente en contra de Maduro, que es un narcotraficante y genocida que ha arruinado a todo un país. O simplemente se han ajustado a sostener una penosa convivencia con un régimen y con sus proxenetas, repartiéndose con lo peor del planeta un tremendo botín llamado Venezuela.

Dos cientos y tantos años después del 5 de Julio de 1811, regresamos al mismo hueco. Pues, ¡nos tocará hacer lo mismo que una vez hicimos!

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