El Fogón de la Editora

¡PERO QUÉ RIÑONES, MIJO!

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us

¡Pero qué riñones, mijo! Ahora resulta que ni la Casa Blanca, ni el Departamento de Estado, ni la DEA, ni el Departamento del Tesoro de este país sabían que Maduro era un rufián. ¡Tú has visto!

El señor Juan González, uno de los más influyentes asesores del presidente Joe Biden en materia de América Latina, pone el grito en el cielo. Luego de la última fechoría del régimen de Caracas, le toca decir lo incontable. Apuraíto sale a contar boberías y tratar de arreglar sus torpezas.

Como dicen los llaneros de mi país: “asegún” ni él ni la Casa Blanca van a permitir que el dictador de Venezuela les tome, “supuestamente”, el pelo. En aquello del desconocimiento de los resultados de las primarias de la oposición y en la liberación de los presos de conciencia que mantiene el régimen como rehenes en sus infames cárceles, Miraflores ha desconocido su palabra empeñada en Barbados.

Y entonces salen con la broma bien pesada de decir que en la muy poderosa América “eso no lo pueden aceptar”. Que ellos tenían un acuerdo, no un arreglo, un pacto entre gente decente para construir el camino de unas elecciones “justas” para el año que viene.

Con Gerardo Blyde como testigo, con el cual la dictadura limpia el piso y aún le queda sucio, a la Norteamérica de Míster Biden le están dando el mismo trato al que tienen acostumbrado desde hace veinte y pico de años a todo el pueblo de Venezuela.

Pero eso no se queda así, nos trata de tranquilizar a quienes vemos este sainete desde adentro de Estados Unidos. El señor González le da a su paisano Nicolás Maduro un ultimátum. Si para el 30 de noviembre no cumple con lo establecido en Barbados, la Casa Blanca recoge su bate, su pelota y su guante y se larga del campo. Los deja más solos que la una.

O sea, sino no habilitan a María Corina Machado y la reconocen como la líder escogida por la oposición que disfruta yendo a votar para nada, le quitan el permiso a la Chevron para que siga sacando el petróleo y el gas que estos bandidos le roban a nuestro pueblo todos los días de Dios.

Total que a la porquería del siglo XXI le ponen dificilísima la robadera. Porque, de no ser por las grandes empresas de petróleo que están saca que te saca crudo y gas de Venezuela, Miraflores no tiene ni un taladro, no cuenta con un solo oleoducto que medio funcione para continuar de forma indefinida cogiéndose lo ajeno. Lo que es de todas y todos las y los venezolanas y venezolanos, como a estos sinvergüenzas les encanta decir.

Mi hermano Pablo tiene razón: esto es una telenovela por capítulos. Y mala, muy mala.

¡Puras pazguatadas!

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