Opinión

Persecución sin fronteras

Carlos Rosales / Venezuela RED Informativa.us

El Palacio de Miraflores en Caracas que se inauguró en el año 1900, sigue siendo la actual sede del despacho oficial de la presidencia de la República en Venezuela, es un lugar transcendental de infinitas historias, son muchos los secretos que permanecen sepultados por quienes hoy no están en este plano terrenal, durante estas últimas tres (3) décadas han sido recurrentes extrañas desapariciones de funcionarios públicos, entre las cuales es relevante señalar, tal como lo es, el caso del Teniente Coronel Juan Antonio Hurtado Campos, quien fue el director del parque de armas del Batallón de seguridad y custodia de la casa militar, además de la persecución contra funcionarios y efectivos militares, especialmente para aquellos que son considerados sospechosos, lo increíble es que desde el regimiento de la guardia de honor presidencial se ordenan persecuciones selectivas, además de las torturas y desapariciones forzosas, en este contexto les compartiremos, lo que vivió una ex funcionaria militar:

La sargento segundo Mariyú Xilenía Díaz Blanco nieta del expresidente constitucional Antonio Guzmán Blanco, prestó servicio militar para la Guardia de Honor presidencial desde el referido Palacio Presidencial, recibió el entrenamiento de campo, además de la formación en custodia e inteligencia para el resguardo de personalidades, pero jamás imaginó que en dichas instalaciones se planificaban actos que violan los derechos humanos, ante esta situación decide solicitar la baja militar, amparándose en el artículo 25 de la constitución de la República Bolivariana de VENEZUELA, por lo que al expresar tal manifestación, dejó evidente su voluntad de retiro al servicio de las fuerzas armadas, se generó la apertura de una investigación, comienza un monitoreo constante de las actividades diarias, tanto oficiales como personales que realizaba la sargento Mariyu Díaz, era evidente que la decisión acordada por la superioridad es evitar la fuga de información, especialmente de los eventos relacionados con la agenda del Presidente de la República.

Es así como el Inspector Orlando Di Prieto Jefe de Contrainteligencia Militar (DGCIM), inicia una persecución y hostigamiento en contra de la exfuncionaria, gracias a un alerta que le hace llegar uno de sus compañeros, Mariyu Díaz logra con apoyo de un sargento adscrito a la casa militar, salir ilesa del peligro de manera encubierta, se pretendía asesinarla para generar un falso positivo, con la intención de adjudicarle esta acción a dirigentes políticos de la oposición, la huida se materializa a través de un vehículo oficial, escondida en el interior del maletero del citado coche, algo increíble de creer, al mejor estilo de una película de ciencia ficción.

Lo cierto es que el escape fue exitoso, es decir, logrando evitar que atentaran contra su vida, sucesivamente permanece aislada evitando tener contacto con sus amistades por un determinado tiempo, procurando estar fuera del alcance de la persecución de la contrainteligencia militar del régimen de Nicolás Maduro, con un perfil muy bajo, posteriormente logra huir de VENEZUELA con destino hacia la República Federativa de Brasil, donde permaneció por varios años, hasta que es forzada nuevamente a huir, al percatarse de la presencia de agentes encubiertos de la inteligencia militar venezolana, que operan articuladamente con guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional (ELN), quienes disponen de una lista de objetivos militares, tal como es público, notorio y comunicacional, a través de este modus operandi han sido capturados: el General Ovidio Poggioli, Capitán Anyelo Heredia, Teniente Franklin Caldera, entre otros, las anteriores aprehensiones han sido el resultado de la cooperación entre estos grupos guerrilleros, y la inteligencia militar.

En este sentido, la sargento Mariyu Díaz, con los mas amplios conocimientos adquiridos en el campo militar, seguridad e inteligencia, además de saber las consecuencias para quienes son aprehendidos, siendo exterminados ante la sospecha de ser considerarlos como traidores a la patria, tal como sucedió con General Raúl Isaías Baduel y el capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo, al no tener opciones para resguardar su integridad física, la exfuncionaria decide definitivamente abandonar el continente americano. Esta es una historia dentro de muchas, a la que se exponen aquellos venezolanos, cuando se resisten a cooperar o sujetarse a la ideología política que se impone desde el ámbito militar, desnaturalizando la esencia en sí misma del propósito y razón para el cual están formados los hombres y mujeres en las academias y escuelas militares en Venezuela, que ha forzado a miles de efectivos militares, quienes prefieren irse de su patria, antes que someterse al dogmatismo marxista leninista que actualmente impera en el estamento militar venezolano.

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