CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

Próximo 5 de Julio, Día de la Independencia

Sinceremos la cosa: la estrategia para recuperar la libertad de los venezolanos no es lo electoral. Seamos serios: ni aun queriendo, esta gente del régimen deja el poder por los votos.

No hace falta que Diosdado lo repita cada vez que quiera; tiranía no sale por elecciones. Para muestra: 23 años ininterrumpidos destripando a Venezuela y a los venezolanos, la oposición ganando todos los comicios en los que se presenta, y nada que salen. ¡Ya todos sabemos cómo!

Hacen trampa. Compran a la oposición. El árbitro electoral es empleado directo del régimen. Mantienen bajo pago o chantaje y amenazas a los medios de comunicación que los adversen. Han convertido a todas las instituciones, que una vez fueron democráticas en el país, en ratoneras de delincuentes semianalfabetos a sus órdenes. Es decir: efectivamente crearon el mejor sistema electoral del mundo… ¡pero solo para ellos, claro está!

Total, si Venezuela quiere recuperar su libertad, tiene obligatoriamente que transitar por otros caminos. En caso contrario, esta será la historia del gallo pelón.

Venezuela no tiene nada que inventar. Lo que debemos llevar a cabo es rehacer los pasos perdidos de nuestros antepasados.

Luego del 19 de abril de 1810, la colonia, en secreto, decidió convertirse en una república independiente. Y, por todos los caminos reales y veredas, pueblos y pequeñas ciudades de la antigua Capitanía General de Venezuela se fueron eligiendo y movilizando diputados comprometidos con la libertad. El sueño de ser libres se fue tejiendo entre cientos de hombres que tomaron por encargo de pueblos, cantones y provincias la creación de un país independiente. Y, sin todavía ser un estado, escogieron a Caracas como el lugar para levantar un primer gobierno libre en Venezuela.

Esa es la esencia del 5 de Julio de 1811. Los diputados, los hombres de la antigua Capitanía General de Venezuela, se comprometieron en la libertad y en la independencia de las siete provincias del Imperio Español. Y bautizan al país, se lo encomendaron a Dios, y le sacaron su partida de nacimiento. Hoy llamamos a ese momento y a ese documento el día de la Declaración de Independencia. En ese instante se creó un gobierno autónomo e independiente de la metrópoli y del resto del mundo. Dispuesto a todo. A consciencia de lo que se venía encima. Pero esos venezolanos de principios del siglo XIX tomaron el riesgo.

Hoy, más de 200 años después, un puñado de miserables liderados por el traidor de Hugo Chávez confiscaron y entregaron nuestra independencia y a nuestro país a un puñado de potencias infames, haciendo de la Venezuela de 2023 una neocolonia de Cuba, Irán, Rusia y China. Por eso, debemos pensar en llevar a cabo una segunda independencia para la actual colonia que es Venezuela. En estos 60 días que nos separan del próximo 5 de julio, debemos escoger en cabildos a 201 diputados y reconocer la Junta de Gobierno que asumirá el poder para independizar a Venezuela. Ya que estos no son marcianos.

Estos no son marcianos, pero también han llegado a nuestro país por nuestros recursos, y no les importa en lo absoluto nuestra extinción. Porque la Venezuela de hoy no es una película de Hollywood, es una espantosa realidad.

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