Opinión

Quizá Maduro sea un filósofo moderno (Parte III)

Santos Luzardo / Venezuela RED Informativa.us

Es hora de acortar el resumen, ahora le toca el turno al período de la Ilustración o siglo de las luces, para lo cual escogimos como representantes de este período que terminaría inspirando la Revolución Francesa a: Charles Louis de Secondat, Barón de Montesquieu. Nacido en 1689, escribió su obra, “Del Espíritu de las Leyes”, la obra más importante e influyente de las que escribiera en el siglo de la Ilustración. La influencia de Montesquieu en la Revolución Francesa fue precisamente la propuesta de separación de poderes como existen actualmente en todos los sistemas democráticos: Legislativo, Ejecutivo y Judicial.

François Marie Arouet, conocido como Voltaire, nacido en 1694, luchó contra la servidumbre, se declaró partidario de la igualdad de los ciudadanos ante la ley y de la libertad de palabra. Uno de sus más célebres pensamientos, aunque hay quienes dicen que no es de él, fue: “No estoy de acuerdo con la lo que dices, pero daría mi vida por tu derecho a decirlo. Lo cierto es que fue un gran luchador por las libertades, entre ellas, como se anotó, la de expresión y la justicia”.

Jean Jacques Rousseau, nacido en 1712, con su obra cumbre Emilio o De la educación (yo, lo llamaría uno de los mejores programas educativos, procura exaltar de manera novelesca la bondad original del hombre y su relación con la sociedad). Representada en aquel joven Emilio y su tutor, lamentablemente al pueblo venezolano lo han conducido en sentido opuesto a la narrativa de esta hermosa novela, y el Contrato Social, ambos a sus 50 años de edad. El Contrato Social es una teoría que establece que las personas viven congregadas en sociedades cumpliendo un acuerdo jurídico político que establece las reglas del comportamiento moral y político como forma de vivir moralmente por voluntad propia y no por mandato divino.

Denis Diderot, nacido en 1713, se destacó por sus obras y la creación de la Enciclopedia, que tuvo una extraordinaria repercusión intelectual en los pueblos de Europa y en particular en Francia.

Georg Wilhelm Friedrich Hegel, nacido en 1770, fue el autor de la Dialéctica del Amo y el Esclavo. Es uno de los escritos más célebres de la fenomenología del espíritu que tanto nos permite comprender al hombre político y su extraviado proceder.

Todos estos prohombres fueron los bienhechores de la civilización occidental, que se traduce en un sistema de vida coherente y justo, que dejaba fuera de la sensatez los vicios de gobiernos tiránicos, que veremos como en su hecho cumbre la Revolución Francesa, que empieza con ella misma a extraviarse para terminar en el caos de países como Venezuela.

La Revolución Francesa comienza con la Toma de la Bastilla, como resultado del ambiente político, económico, social e intelectual, desde la década anterior hasta 1789, que produjo una gran crisis institucional, moral, religiosa, social, económica y financiera. Ya se hizo referencia a eventos de interés de esa Revolución y la guillotina.

La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano reconoce los principios básicos de libertad individual, igualdad jurídica y gobierno representativo que define las democracias modernas.

La Revolución tuvo un arraigo previo en esos bienes jurídico-políticos. Se logró un gran apoyo popular por el acceso a las ediciones muy económicas de la Enciclopedia que enseñó ideas de ciudadanía, derechos, Asamblea Nacional, etc. Todas emblemáticas de la Revolución, sin olvidar la violencia colectiva que marcaron la vida en la Francia del siglo XVIII. Una particularidad fue la participación de mujeres en los mayores disturbios sociales como consecuencia de hambruna de 1774.

Fue un grandioso acontecimiento político que como todo tuvo sus luces y sombras o el nacimiento de la izquierda y la derecha y la exacerbada demagogia, que han copiado los tiráramos de hoy.

Liberté, égalité y fraternité, no son más que retórica política y ha sido explotada para intereses partidistas y particulares desde entonces. Por ejemplo, los comunistas se tomaron para ellos: égalité et revolution, y los demócratas liberté, la fraternité, sigue siendo el sueño de tontos, nadie la tomó. Los jacobinos de izquierda contra los girondinos de derecha que crean esa falacia política como bandera para acceder al poder, termina con la Revolución junto con el golpe del General Napoleón Bonaparte al Directorio de la Revolución, apenas a 10 años de la Toma de la Bastilla.

El Libertador, nutrido de las luces de todo los hechos históricos y de los filósofos comentados y hasta de la auto coronación de Napoleón I, hizo gala en sus escritos y discursos de ser el mejor estadista y político de todos los tiempos republicanos, un hombre inigualable en todo. Que triste, increíble e injusto que después de tenerlo de presidente, terminemos con Maduro y sus antecesores hasta Betancourt, lo más bajo de la política, las razones serán expuestas más adelante.

Entonces, Bolívar nos advirtió de todo lo malo que le ocurriría a Venezuela si no atendemos sus súplicas, porque así llamó sus grandes consejos.

Cito uno de tantos maravillosos y que hoy se cumplen como una condena al ignaro por el clientelismo político: «Por el engaño se nos ha dominado más que por la fuerza; y por el vicio se nos ha degradado más bien que por la superstición. La esclavitud es la hija de las tinieblas; un Pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción; La Ambición, la intriga, abusan de la credulidad y de la inexperiencia, de hombres ajenos de todo conocimiento político, económico y civil; adoptan como realidades las que son puras ilusiones; toman la licencia por la libertad; la traición por el Patriotismo; la venganza por la justicia. Semejante a un robusto ciego que, instigado por el sentimiento de sus fuerzas, marcha con la seguridad del hombre más perspicaz, y dando en todos los escollos no puede rectificar sus pasos”.

Él, todo lo dijo, cómo debía conformarse la República, todos los elementos orgánicos y dogmáticos de la Constitución, la educación, los poderes del Estado, no quedó un solo aspecto que no tratara con la brillantez de su genialidad. Desde la magnánima obra de su patriotismo ilustrado y heroico hasta la desgracia del saqueo por apátridas ignorantes y cobardes, todo por dejar el destino del país en manos de rufianes.

Continuará.

De la Orden de los Caballeros de Fénix

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