Venezuela

Rescatan con vida, después de 8 días en los escombros, a un vigilante en La Guaira

Glenda Romero / Venezuela RED Informativa.us

Hernán Gil, un trabajador de la vigilancia resultó rescatado en la mañana de este jueves, tras ocho días bajo los escombros de un edificio en Catia La Mar,  La Guaira y tras una operación de salvamento de casi 72 horas. El rescate fue logrado, a ocho días del sismo que azotó a  Venezuela el pasado 24 de junio.  El de hoy sería el rescate de alguien con vida número 13 desde que empezaran las operaciones de estos grupos de rescate internacionales hace una semana en Venezuela, según datos de la ONU.

En su último balance, se indicó que unas 6.461 personas han sido rescatadas y al menos 2.295 fallecieron, mientras que 11.267 resultaron heridas. La ONU también ha informado que, tras los terremotos de la semana pasada, a Venezuela han llegado entre 2.500 y 3.000 rescatistas extranjeros. A las afueras del edificio donde había quedado  atrapado Gil,, se concentraron bomberos y periodistas, quienes aplaudieron y se abrazaron al momento de la salida del vigilante, que fue trasladado hasta Caracas.

“Viva Venezuela”, gritó un rescatista chileno mientras llevaba al hombre hasta la ambulancia. Los rescatistas se agruparon frente a la entrada del edificio gravemente afectado, donde posaron juntos sosteniendo las banderas de Venezuela, Chile y Costa Rica como símbolo de solidaridad y cooperación internacional. Tras  ellos el ambiente de escombros y columnas rotas  evidencia la magnitud de los daños y el desafiante escenario en el que hicieron posible el rescate.

Gil había quedado atrapado en la garita de vigilancia del sótano del edificio ubicado en Catia La Mar donde trabajaba. Las labores de salvamento comenzaron formalmente a las 10 de la mañana del lunes y, desde entonces, el grupo de unos 100 rescatistas, entre ellos chilenos, costarricenses,  portugueses, estadounidenses y  salvadoreños, estuvo en comunicación con él, hidratándolo y pasándole medicación. El primer contacto con Gil por parte de equipos de salvamento se produjo el pasado domingo y, desde entonces, los rescatistas había mantenido permanente comunicación con él.

El vigilante se encontraba en “un paso subterráneo en una caseta de seguridad con 140 toneladas de escombros encima”, según un portavoz de la Cruz Roja de Costa Rica. Según voluntarios de esta institución,  Gil pudo preservar su vida por la garita en la que trabajaba, que le sirvió como  escudo de protección. La historia de Hernán se convierte en un símbolo de esperanza y demuestra que la acción humanitaria técnica, articulada y transparente puede devolver la vida incluso en las circunstancias más adversas.

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