El Fogón de la Editora

ROCÍO, DANDO Y DANDO

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us

Por supuesto que todos los venezolanos decentes, que somos mayoría, estamos horrorizados por el secuestro de estado de que ha sido objeto Roció San Miguel. El régimen, sin piedad alguna, primero desaparece y luego trata de implicar a Rocío en una trama burlesca que no tiene pies ni cabeza de conspiraciones, magnicidios y películas de espías.

Rocío es doblemente atractiva para la dictadura; activista de DD.HH., bien pisoteados en Venezuela, y tiene nacionalidad europea. Por eso a Rocío se le convierte en otra rehén más para algún tipo de cambalache internacional que, seguramente, tiene ya pensado llevar a cabo la dictadura. Alguna otra sinvergüenzura que seguramente arreglará y decorará. Algo que ya deben tener montado con las joyitas de los países europeos, que también necesitan guardar las formas para hacerse los demócratas y defensores de la gente, mientras mantienen fortísimos lazos económicos con esos ladrones.

Y en eso de usar a seres humanos como moneda de cambio para hacer negocios, la dictadura de Maduro tiene mucha experiencia. Con el gobierno de Joe Biden ha hecho fiesta. Narcosobrinos, Saab, «El Pollo» Carvajal a cambio de un bojote de buenos para nada, pone la cuenta a favor de Miraflores. ¡Maduro muchos puntos, Venezuela cero!

Sin ser conspiranoica ni muchos menos, para mí se trata de un plan a la cubana que no se puede dejar de denunciar. Antes secuestraban un avión y lo desviaban para Cuba, mientras arreglaban el rescate. Ahora las dictaduras usan a sus tribunales para inventarle cargos a los inocentes y hacerlos rehenes para “mejores causas”.

Sin embargo, dada la magnitud de la infamia urdida en contra de Rocío San Miguel, pareciera que el capitán Juan Caguaripano, los policías metropolitanos y el resto de los 400 y tantos presos de conciencia que mantiene encerrados el régimen de Caracas en sus mugrosas cárceles ni son, ni valen lo mismo que la señora San Miguel.

¡Y eso es crudo, rudo y odioso, pero pareciera que es cierto! ¡Si en Venezuela solo nos vamos a acordar de Santa Bárbara nada más que cuando truene, como sociedad estamos bien fregados!

Docenas de militares y civiles venezolanos, sin el salvoconducto y el valor agregado de una doble nacionalidad, parecieran estar irremediablemente condenados tanto al olvido como a la indiferencia social para su liberación inmediata de las garras de la dictadura en Venezuela. Sin valor de “cambio” el resto de los venezolanos que también sufren cárcel injusta, maltratos y presiones sobre sus familias están fritos.

Así como pedimos la libertad inmediata de Rocío San Miguel, porque es una mujer honorable y completamente inocente de las infamias de las cuales se le acusa, también debemos y tenemos que reclamar por la libertad de todos los hombres y mujeres que tiene bajo secuestro de estado el régimen de Caracas desde hace muchísimo tiempo.

Yo creo que ante la ley todos debemos ser considerados “iguales”; pero también frente a la desgracia todos tenemos que ser tomados como “iguales”.

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