Internacional

Rubén Blades debe retractarse tras acusar a periodista de “mercenario”

GlendaRomero / Venezuela RED Informativa.

Trabajar en el mundo de la comunicación social supone el riesgo de una práctica inmoral y antiética llamada “palangre”, la cual no es otra que cobrar por desprestigiar o enaltecer imágenes públicas, quizá el cantautor panameño que también es poeta, abogado y político, desconoce desde su vasta trayectoria que, acusar de esta conducta  a un comunicador social es “colocarse en el filo de la navaja”, y no es por cierto la referencia al apellido de una de sus famosas canciones, es que hacer palangre es inmoral y acusar sin pruebas comporta una grave irregularidad jurídica.

El reconocido artista descarta haber sido un “cantautor marxista”. No obstante, sus letras han reivindicado e impulsado la ideología izquierdista y ha defendido el derecho a la crítica que ahora le molesta en la letra de Ariel Montoya, quien ha escrito que Blades no supera que la derecha haya ganado unas elecciones presidenciales en Panamá, “ante una cantera de partidos de izquierda, atravesados por la espada del desgaste político, imposible de evolucionar desde sus oxidados postulados”.

El pueblo de Panamá no votó por la derecha, votó por la promesa del dinero, escribió  Blades. ¿Y acaso eso es malo, o es que la expectativa por el flujo del capital es condenable? Parece que Blades es de esos integrantes de la izquierda exquisita que se pasea en limosina y come en restaurantes lujosos, tras haberse educado por cierto en la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, pero vive de criticar al dueño de los explotados, “bajo el palo implacable del mayoral”. El por supuesto no vive, ni ha vivido  como los indios que explotan en las plantaciones.

A propósito de su condición de abogado, es pertinente recordarle a Rubén Blades que aplique la balanza de la justicia, y que como buen izquierdoso deje los resentimientos, asumiendo que el éxito en el trabajo es un derecho de cualquier persona, no sólo él puede triunfar, también es bueno que recuerde que en la administración de justicia se maneja la imposición de que: “A confesión de parte relevo de pruebas”. Es decir, ya publicó la acusación de que Montoya fue privilegiado monetariamente para escribir sobre las elecciones panameñas. Ahora le toca, o retractarse o sacar la prueba de su acusación.

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