CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

Senador Marco Rubio

La política exterior de la Comunidad Europea y de cada uno de sus países por su cuenta sigue siendo un enredo de nunca acabar. Dicen una cosa y hacen otra.

Y pensar que alguna vez los europeos fueron los amos y señores del Mundo Conocido…

¡Cómo cambian las cosas!

Hoy, empastelados por los millones de musulmanes que viven en sus naciones y que son votantes en cada uno de sus países, se cuidan de llamar a los asesinos y terroristas del Hamás y del Hezbollah por su verdadero nombre. Los europeos, como en el caso de su apoyo desvergonzado al NARCO-RÉGIMEN de Venezuela, dicen estar preocupadísimos por el destino del pueblo Palestino de la Franja de Gaza, dados los supuestos “excesos” que está llevando a cabo el ejército israelí en la zona, aunque sus verdaderas motivaciones son de naturaleza electoral. ¡Hipócritas, farsantes!

Y es así que, ya en las calles de Bruselas, Berlín y hasta en las de París, están saliendo a protestar millones de árabes musulmanes desocupados, quienes acusan a los judíos de nazis y a sus fuerzas armadas de ser las nuevas SS del siglo XXI. ¡Para muestra, una sola libra esterlina! Inglaterra, empastelada con su Brexit y sus casi 5 millones de árabes, es poseedora del récord mundial en construcción de nuevas mezquitas por año. O sea: conservan a un rey anglosajón casi que de chiripa.

Para lo que han quedado; para apoyar a grupos de pillos y matones por petróleo barato que le compran al régimen de Venezuela o para hacerle ojitos a sus “nuevos” ciudadanos de origen árabe con derecho al voto.

Total que el colombiano Maduro y su paisano Petro se mantienen en la misma sintonía que los “progres” del mundo. Ambos están en el silencioso, pero lento y seguro, propósito de dominación del mundo árabe sobre Occidente. ¡Déjense de vainas!

No es fortuito, ni es mucho menos gracias a la protección de las deidades yorubas llevadas a nuestro país desde Cuba, que estas cucarachas del siglo XXI tengan casi 25 años tragándose a Venezuela. Más bien es que un tolete muy importante de la humanidad actual se ha tragado el cuento de los chinos, del “amor es amor” de la Vicepresidencia de los Estados Unidos de América y el de la destrucción programada de los valores occidentales a manos de unos individuos que salen de sus países huyendo y llegan a Occidente con el mismo chip de maldad por el cual se vieron obligados a salir de sus hogares de origen.

El representante Marco Rubio tiene toda la razón. Aquellos que apoyen o militen en la barbarie o en la ofuscación de imponer a los países occidentales sus estilos de vida atrasados y bárbaros, que regresen de donde salieron. Si en Arabia flagelan aun a la gente y a las mujeres les obligan a vestir como si fueran paquetes de Amazon, regrésense adonde están cómodos con sus costumbres.

En esta parte del mundo, donde creemos en un Dios que no fomenta la guerra, ni se lapida a las mujeres porque miran a otro hombre en la calle que no sea su esposo, hermano o hijo varón, no nos puede ni interesar, ni mucho menos debemos convivir con una gente tan rara y tan peligrosa como los “extraños” personajes del Medio Oriente. En esta parte del Mundo no nos hace falta ninguno de estos embatolados, más bien desentonan.

Por eso: ¡Dios, Venezuela Libre y Cese de la Ocupación!

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